
Capítulo 11
LAS MENINGITIS HOY. OTRAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS
DEL SISTEMA NERVIOSO: EL SIDA
EN RESUMEN:
Las meningitis purulentas son aun hoy una enfermedad
frecuente, que pueden ocurrir a cualquier edad. No son exclusivas de
la edad infantil. Un enfermo con fiebre y cefalea puede sufrir
meningitis. La rigidez de nuca y la aparición en la piel de
petequias son importantes para el diagnóstico. Las meningitis agudas
purulentas pueden ser graves y fulminantes. Ante la duda el enfermo
debe dirigirse a un hospital, para que se le practique una punción
lumbar. Las meningitis linfocitarias son benignas, pero la única
forma de diagnosticarlas con seguridad es a través de una punción
lumbar. La meningitis tuberculosa es aún frecuente. Su clínica es
polimorfa, y el diagnóstico difícil. El SIDA es una enfermedad
frecuente que tiende a aumentar. Se acompaña de complicaciones
neurológicas con mucha frecuencia. Enfermedades como la sífilis o
las meningitis por hongos son raras, pero existen, y tienen la
ventaja de que diagnosticadas y tratadas correctamente tienen buen
pronóstico.
I. ENFERMEDADES BACTERIANAS DEL SISTEMA
NERVIOSO
A. MENINGITIS CEREBROESPINAL AGUDA:
PURULENTA O SUPURADA.
CONCEPTO: Se trata de la inflamación aguda de
las meninges. Esta inflamación pueden producirla varios microbios o
gérmenes. Según la edad del paciente la probabilidad de que sea uno
u otro microbio es diferente.
En el recién nacido es el Escherichia coli y los
estreptococos los que producen con mayor frecuencia meningitis. En
los niños y adultos son la Neisseria meningitidis o lo que es lo
mismo el meningococo. Le siguen en frecuencia el neumococo y el
Hemophilus influenza.
Las meninges son 3 capas que envuelven el sistema
nervioso. La capa externa es dura y se denomina duramadre. Las dos
capas internas son blandas y se llaman la aracnoides y la piamadre.
Tanto el cerebro como la médula están recubiertas por las meninges.
El líquido cefalorraquídeo (LCR) circula en el espacio
entre la aracnoides y la piamadre. Cualquier inflamación de la
meninges se manifiesta en el LCR, que puede obtenerse mediante
punción lumbar.
CLINICA: El cuadro clínico se inicia con
cefalea y fiebre casi siempre.
Esta combinación de cefalea y fiebre ocurre en muchas
enfermedades febriles, puesto que la fiebre por sí misma es capaz de
producir dolor de cabeza. De ahí, la dificultad en valorar de forma
adecuada estos pacientes. Si cree que su hijo o familiar puede
sufrir una meningitis, fíjese en estos 3 aspectos:
- 1. El estado general; los enfermos con meningitis
suelen estar postrados, y en ocasiones con cierto grado de
confusión.
- 2. La rigidez de nuca; trate de flexionar el cuello.
Tiene que llegar a tocar el pecho sin resistencia. Si tiene dudas
haga la maniobra con el enfermo sentado con las piernas estiradas.
Si el enfermo flexiona las rodillas o se queja de dolor dorsal, es
posible que tenga un síndrome meníngeo.
- 3. Mire la piel. La aparición de un sarpullido (rash
petequial o una púrpura) hace más sospechosa la meningitis.
Si el enfermo evoluciona espontáneamente, sin
tratamiento, se alterará la conciencia con estupor y coma. El cuadro
puede ser tan fulminante, que desde el inicio de los síntomas a la
muerte del enfermo pueden transcurrir sólo horas.
Las convulsiones pueden ser un síntoma en ocasiones
precoz. Debe sospecharse también meningitis en un enfermo febril con
convulsiones.
En niños pequeños y en personas de edad avanzada el
diagnóstico puede ser más difícil.
En los niños recién nacidos o lactantes la alteración
del estado general y la tensión de las fontanelas son dos datos de
gran valor.
En las personas de edad avanzada la confusión, y las
convulsiones en un enfermo con fiebre, obligan a la sospecha de este
diagnóstico.
DIAGNÓSTICO: El diagnóstico de seguridad se
hace mediante punción lumbar. Esta prueba debe practicarse en un
hospital, y a ser posible por alguien experto. El aspecto del
líquido cefalorraquídeo (LCR) es turbio.
PRONOSTICO
Aun hoy con los antibióticos la enfermedad es grave y
tiene una mortalidad no despreciable. La secuela más frecuente es
la sordera. Si se tratan pronto y la evolución es favorable no suele
quedar ningún defecto. Algunas personas que han sufrido meningitis
suelen referir algunos síntomas vagos como dolores de cabeza, falta
de concentración, etc. Pero generalmente interpretamos que estos
síntomas no guardan relación con la meningitis.
B.MENINGITIS TUBERCULOSA
CONCEPTO: Es la infección meníngea por el
mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch. La meningitis es la
complicación neurológica más frecuente de la tuberculosis. La
profilaxis por BCG y las mejores condiciones sociales han disminuido
la importancia de la endemia tuberculosa, salvo que esta enfermedad
es más frecuente en la población de enfermos con SIDA.
CAUSA: El Mycobacterium tuberculosis o bacilo
de Koch. La meningitis es invariablemente secundaria a una
afectación del resto del cuerpo. El foco primario es habitualmente
el pulmón pero a veces se encuentra en tubo digestivo, los ganglios
linfáticos, huesos, senos paranasales, tracto genitourinario, etc.
INCIDENCIA: Aproximadamente el 8% de todas las
tuberculosis se complican con meningitis. Aunque puede producirse a
cualquier edad es más frecuente en niños y adultos jóvenes. El 20%
de los casos ocurren antes de los 5 años de edad y el 80% antes de
los 40.
¿COMO SE PRODUCE?: Se sugiere que la meningitis
se desarrolla desde focos de vecindad localizados en el cerebro,
meninges, médula o huesos adyacentes. La mayor parte de estos focos
son cerebrales y se presentan como pequeños tubérculos caseosos en
contacto con el espacio subaracnoideo o ventrículos. Por lo general
son tubérculos de pocos milímetros de tamaño. Si el foco es óseo es
más frecuente vertebral.
SÍNTOMAS
Esta entidad puede manifestarse de forma muy diferente
entre unos y otros enfermos. Cualquier enfermo con fiebre de causa
no conocida y sobre todo si se acompaña de cefalea o de otros
síntomas meningo- cerebrales puede sufrirla.
Los síntomas son muy variables, y cualquier
combinación de los siguientes puede ocurrir:
1. Síntomas generales
a. Fiebre. Es variable, desde una febrícula a fiebre
alta. Puede ser el único síntoma durante semanas.
b. Alteración del estado general.
2. Síntomas neurológicos
a. Síndrome meníngeo. Frecuentemente es incompleto. Lo
más frecuente es la cefalea progresiva.
b. Alteraciones de la conciencia.
c. Parálisis oculomotora, con visión doble.
d. Alteraciones vegetativas. Tiene valor la alteración
del ritmo respiratorio sin grandes alteraciones de la conciencia.
e. Convulsiones.
f. Debilidad hemicorporal, trastorno del lenguaje.
g. Síntomas medulares con debilidad en piernas y
trastorno del control de la orina. Puede ser la extensión de una
meningitis de la base, complicación de un mal de Pott o la primera
manifestación de una tuberculosis del SNC.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se hace mediante el examen del LCR
obtenido por punción lumbar. El líquido es claro. La composición del
LCR es especial con la glucosa baja.
EVOLUCIÓN: Está en función del grado de
gravedad en el momento de la instauración del tratamiento.
1. Evolución favorable. No es raro observar un
empeoramiento de los síntomas en las 48 horas siguientes del
comienzo del tratamiento.
2. Evolución desfavorable: La muerte puede aparecer
por complicaciones intercurrentes en la evolución.
El pronóstico de las lesiones neurológicas es difícil
de establecer estando en función de la extensión de las lesiones
arteriales y de la calidad de la suplencia de la lesión. Las
lesiones isquémicas medulares tienen en particular un peor
pronóstico funcional.
C. NEUROSÍFILIS
Es la afectación meníngea o del sistema nervioso por
el treponema pallidum, el germen causante de la sífilis. Es muy
frecuente si la fase de primoinfección no es tratada correctamente.
Dado el resurgir de la enfermedad con el aumento de la
promiscuidad sexual, la gran variabilidad clínica y la eficacia
terapéutica si ésta se utiliza precozmente, considero que debo de
abordar , aunque brevemente, esta forma de la enfermedad.
Habitualmente la sífilis se contrae por contactos
sexuales. La infección se inicia por tanto con gran frecuencia en
los órganos sexuales. Muchas veces en forma de una herida en el
glande en el varón y en los labios mayores en las mujeres. Es la
llamada primoinfección. Si en esta fase se hace un tratamiento
correcto la enfermedad puede curarse definitivamente. Si no se trata
adecuadamente la infección se extiende al resto del cuerpo, y en
especial al sistema nervioso.
Existen un porcentaje de enfermos asintomáticos, cuya
enfermedad se descubre en análisis de sangre o de LCR. Los síntomas
pueden ser muy diversos y pueden dar convulsiones, demencia, ictus,
trastorno de la marcha, afectación de la vista, etc. Cualquier
síntoma neurológico es prácticamente posible que ocurra debido a la
sífilis.
D. ABSCESO CEREBRAL
Es una colección de pus con tejidos necróticos, dentro
del parénquima nervioso. Tienden a crecer y a extenderse. Siempre
aparece secundariamente a otro foco supurativo en alguna otra parte
del cuerpo.
Causa
Aproximadamente el 40 % ocurren por infecciones de
oído medio o mastoides. Con frecuencia se sitúan en la fosa
posterior, en el hemisferio cerebeloso. Menos frecuentemente son
secundarios a infecciones de nariz o de senos paranasales. Se
producen por contigüidad o por diseminación a través de los plexos
venosos. Algunos casos son postraumáticos o postquirúrgicos.
En el 50% restante la vía de diseminación es por
sangre desde un foco de pus crónico, pulmonar (absceso,
bronquiectasias, empiema pleural...), cardíacos (endocarditis
bacteriana aguda, comunicaciones izquierda- derecha.), órganos
pélvicos, abdominales, faciales, óseos. En situaciones extremas
pueden aparecer abscesos pequeños múltiples. Algunas veces no se
logra demostrar un foco primitivo.
Gérmenes que lo producen
Habitualmente son varios. Los más frecuentes son los
Estreptococos en sus diferentes tipos incluidos los anaerobios,
asociados a otros Gram+ o Gram- y Anaerobios, bacteroides, E.Coli,
proteus, estafilococos en los casos postraumáticos o en cirugía
craneal.
También pueden estar provocados por agentes
específicos, hongos tipo Nocardia o Actinomyces ,
tuberculomas, toxoplasmosis cerebral, todo ello en pacientes
inmunodeprimidos en los que el síndrome infeccioso puede ser escaso
o nulo.
Síntomas
Es una mezcla irregular de síntomas debidos a
la infección (fiebre, dolor de cabeza, mal estado general) con
síntomas neurológicos : debilidad de miembros, trastorno del
lenguaje, somnolencia o síntomas confusionales. Puede sufrir también
crisis epilépticas, que dependen de la localización del absceso y
papiledema (nervio óptico hinchado en el fondo de ojo).
La clínica y los antecedentes pueden ser anodinos y no
aparecer fiebre o hacerlo sólo en la fase de inicio de formación del
absceso que luego se encapsula. En estos casos puede ser dificultoso
diferenciarlo de un tumor primario o metastático. Así mismo la
evolución puede ser insidiosa o fatalmente rápida.
Diagnóstico
Se puede sospechar por la clínica aunque como hemos
visto con limitaciones.
La TC craneal mostrará la presencia de una
imagen que tiene unas determinadas características.
El diagnóstico final lo proporciona la toma de
biopsia y el estudio patológico y microbiológico. Esta
técnica es cruenta y favorece la posterior diseminación de la
enfermedad, por ello, si la sospecha es firme y la situación
comprometida, se debe iniciar tratamiento antibiótico adecuado
mientras se continúa el estudio diagnóstico para excluir otras
enfermedades.
E. TROMBOFLEBITIS DE SENOS VENOSOS.
Es una enfermedad caracterizada por la
trombosis con oclusión de los grandes Senos Venosos
intracraneales. Como en otras trombosis venosas, muy frecuentemente
se asocia con infección del trombo y tejidos adyacentes.
Normalmente por contigüidad a otro proceso infeccioso,
como los abscesos, con los que se puede asociar. También puede
aparecer por diseminación a través de la sangre. A veces ocurre en
mujeres que toman anticonceptivos orales y ocasionalmente sin causa
clara.
Síntomas. Similares a la del absceso aunque con
características propias según el seno afectado y la fiebre es más
prominente.
El pronóstico es malo con una alta mortalidad
a pesar del tratamiento y secuelas frecuentes.
II. ENFERMEDADES VIRASICAS DEL SISTEMA
NERVIOSO
A. MENINGITIS LINFOCITARIA BENIGNA
Muchos virus son capaces de producir un síndrome
meníngeo que clínicamente cursa de forma similar a las meningitis
bacterianas, pero con una evolución mucho mejor.
La clínica es de una meningitis con fiebre y
síndrome meníngeo (cefalea, nauseas, vómitos, rigidez de nuca,
etc.).En algunos casos puede existir cierto grado de estupor y
convulsiones, pero no hay signos de afectación cerebral, puesto que
si ello ocurre nos indica que estamos ante una encefalitis.
El diagnóstico de seguridad se establece con el
estudio del LCR por punción lumbar. El contenido y el aspecto del
LCR es diferente al de las otras meningitis.
El pronóstico es bueno con recuperación
en el curso de pocos días.
B. ENCEFALITIS HERPÉTICA
Es la infección meningocerebral producida por el virus
del herpes simple.
Tiene una predilección por afectar las regiones
temporales y fronto- basales del cerebro.
Generalmente no hay antecedentes y el cuadro
clínico es de fiebre al que se asocian signos de afectación
meníngea y cerebral con estupor, coma, convulsiones, ocasionalmente
trastornos del lenguaje, de la memoria, de conducta y ocasionalmente
motores, sensitivos o de campo visual.
El diagnóstico se hace en primer lugar de
encefalitis virásica en función del cuadro clínico, con afectación
de estructuras cerebrales, y el LCR es superponible al de la
meningitis linfocitaria benigna. En el EEG suele haber alteraciones,
que si bien no son específicas, si son altamente sugestivas.
La TC pone de manifiesto al cabo de unos días del
comienzo del cuadro clínico una imagen hipodensa temporal. Ello es
más fácil de ver y se puede detectar más precozmente con la RNM
craneal.
El diagnóstico de seguridad de que es una encefalitis
herpética se hace con el estudio en sangre y LCR de detección de
anticuerpos, o podría hacerse con la biopsia cerebral, que sin
embargo hoy no se aconseja.
El pronóstico sigue siendo muy grave,
aunque el tratamiento con aciclovir lo ha mejorado considerablemente,
disminuyendo la mortalidad y el número e intensidad
de secuelas, que sobre todo afectan a la memoria y a
la conducta.
C. COMPLICACIONES NEUROLOGICAS DEL SIDA
CONCEPTO DE SIDA
El Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es
una enfermedad infecciosa que provoca un trastorno severo de la
inmunidad celular (mecanismos de defensa). Está producido por un
virus linfotropo T humano (virus de inmunodeficiencia humana = VIH).
Este virus tiene también propiedades neurotrópicas es decir que
tiene tendencia a invadir el sistema nervioso. Se transmite por vía
sexual y sanguínea.
Un individuo puede tener el virus VIH y no sufrir el
SIDA. Prácticamente todos los individuos contaminados pasan unos
años hasta que desarrollan la enfermedad. Estos individuos, aunque
no son enfermos son transmisores, es decir, pueden contagiarla, a
través de contactos sexuales o de la sangre.
La afectación del sistema nervioso en el SIDA puede
ocurrir bien como consecuencia de la invasión por el propio virus
VIH, que como hemos dicho tiene una atracción por el sistema
nervioso o por enfermedades "oportunistas".
Las enfermedades oportunistas pueden ser infecciosas o
también tumorales, especialmente linfomas.
Decimos que un germen es oportunista cuando no produce
enfermedad en una persona normal, y en cambio la produce en un
individuo con alteración de sus mecanismos de defensa. El germen
"aprovecha esta oportunidad". Las infecciones por gérmenes
oportunistas del Sistema Nervioso Central (SNC) y de sus envolturas
eran relativamente poco frecuentes hasta la aparición del SIDA.
Aproximadamente un 40 % de los pacientes con SIDA
tienen complicaciones neurológicas, la mayoría provocadas por
infecciones por el propio virus HIV o por gérmenes oportunistas.
Esta incidencia es más elevada si se hace a partir de los estudios
de autopsias, alcanzando un 75% de los cerebros estudiados. Un 10%
de todos los pacientes con SIDA se presentan inicialmente con
clínica neurológica.
Las infecciones más frecuentes que se producen en el
SIDA vienen relatadas en la Tabla 7-3
Estas infecciones oportunistas del SNC son en
ocasiones
indicadoras de que el paciente sufre un SIDA; además
algunas de ellas pueden ser tratadas eficazmente con gran beneficio
en la calidad de vida del paciente.
SÍNTOMAS
Los síntomas dependen de si está producida por el
propio virus, o si es debida a una enfermedad infecciosa o tumoral
oportunista.
LA enfermedad es más frecuente en heroinómanos,
homosexuales y hemofílicos, pero puede verse en personas que no
pertenecen a estos grupos.
Entre las enfermedades producidas por el virus las más
frecuentes son la encefalopatía, en la que se produce un deterioro
intelectual progresivo, y la alteración de médula con pérdida de
fuerza en piernas.
De toda la lista de enfermedades oportunistas las más
frecuentes son la toxoplasmosis, la criptococosis, el linfoma y la
leucoencefalopatía multifocal progresiva. En general todas ellas se
manifiestan con un cuadro cerebral progresivo, en un enfermo cuya
afectación del estado general es importante.
DIAGNÓSTICO
Existen unos criterios diagnósticos propuestos por el
CDC (Center disease Control).
El diagnóstico de la enfermedad se basa en demostrar
que tiene un déficit del sistema inmunitario lo que le produce
enfermedades oportunistas o alteraciones en los análisis de sangres
y que está infectado por el virus VIH.
El análisis de sangre en que se determina si un individuo
ha tenido contacto con el virus es fácil de realizar.
Los recién nacidos tienen anticuerpos contra el virus
por paso a través de la placenta de la madre infectada;
estos pueden desaparecer al cabo de unos meses. Los
adultos con anticuerpos los han desarrollado por haber
tenido contacto con el virus, y ello indica que el virus
está en el cuerpo con capacidad de contagiar a otros
o con la posibilidad de contraer la enfermedad SIDA.
TABLA
11-1
INFECCIONES
DEL SNC MAS FRECUENTES EN EL SIDA |
PRODUCIDO POR EL PROPIO HIV
Encefalopatía por HIV
Meningitis aséptica atípica
Mielopatía vacuolar
VIRUS OPORTUNISTAS
Citomegalovirus
Herpes simple, tipo I y II
Varicela-zóster
Papovavirus (Leucoencefalopatía multifocal progresiva)
Adenovirus tipo 2
INFECCIONES NO VIRALES
Toxoplasma Gondii
Cryptococus neoformans
Candida Albicans
Aspergillus fumigatus
Coccidioides inmitis
Mucormicosis
Rhizopus species
Mycobacterium tuberculosis
Listeria monocitogenes
Nocardia asteroides
Histoplasma capsulatum
|
|