
Capítulo 13
PARKINSONISMOS Y OTROS TRASTORNOS DEL MOVIMIENTO
EN RESUMEN:
Todo enfermo que tiene temblor en una mano,
estando la mano en reposo, o al andar con la mano colgando
es sospechoso de sufrir un parkinsonismo. Otros síntomas
del parkinsonismo son torpeza, depresión, envejecimiento
rápido o estar "parado". La causa más frecuente de parkinsonismo
es la Enfermedad de Parkinson. La segunda causa son
los parkinsonismos inducidos por fármacos. Los enfermos
que tiemblan al escribir, al sostener el periódico,
al beber, o al servir el café, probablemente tienen
un temblor de actitud. Esto no es un parkinsonismo.
La causa más frecuente de temblor de actitud es el temblor
esencial, que en un porcentaje elevado de casos es familiar.
Los enfermos con parálisis supranuclear progresiva tienen
una gran inestabilidad postural y se caen fácilmente.
Tienen alterados los movimientos de los ojos. Cuando
un enfermo parkinsoniano pierde el control de la orina
y la memoria puede sufrir una hidrocefalia a presión
normal. El tratamiento de la enfermedad de Parkinson
es compleja, y el pronóstico depende en parte del tratamiento
inicial. Es preferible que lo dirija un especialista.
Un enfermo que escribe mal, con agarrotamiento
de su escritura es probablemente una distonia focal
llamada espasmo del escribiente. Los enfermos que se
les cierran de forma involuntaria los ojos sufren un
tipo de distonía que se llama blefaroespasmo. Los enfermos
que se les tuerce el cuello de forma involuntaria tienen
un tortícolis espasmódico. Los tics son movimientos
involuntarios (el enfermo no quiere tenerlos) muy frecuentes.
I. SÍNDROME PARKINSONIANO O PARKINSONISMO
Parkinsonismo o síndrome parkinsoniano es un síndrome clínico
caracterizado por al menos dos de los siguientes síntomas y signos:
acinesia, rigidez, temblor de reposo y trastornos de la postura y de
la marcha. Puesto que el diagnóstico del síndrome depende de la apreciación
del clínico que lo hace, y no existe ninguna prueba complementaria objetiva
que permita confirmarlo o descartarlo, en ocasiones existen discordancias
manifiestas entre diferentes observadores. La acinesia o hipocinesia
es un término que se utiliza para designar un trastorno caracterizado
por: 1. Retraso y lentitud en el inicio del movimiento voluntario; 2.
Pérdida de los movimientos automáticos o asociados; 3. Fatigabilidad
en los movimientos repetidos y 4. Pérdida de la melodía cinética.
En la práctica, este trastorno se manifiesta en la cara con amimia,
teniendo la facies fija en reposo y con poca expresividad frente a las
emociones; en el lenguaje con una voz monótona, lenta, poco modulada
y de poco volumen; en los gestos que acompañan a la expresión, que están
disminuidos; en la marcha que es lenta, con paso corto y con poco braceo.
Los giros son dificultosos y el giro en la cama es torpe y lento. La
escritura es pequeña y se empequeñece al final de cada línea y progresivamente
en líneas sucesivas. Cuando se le indica al enfermo que realice movimientos
voluntarios tales como abrir y cerrar las manos o bien oponer el pulgar
al resto de dedos, éstos son lentos, y sobre todo incompletos, como
si tratara de ahorrar una parte del movimiento. La acinesia es la principal
responsable de la dificultad y de la lentitud en el vestirse, asearse,
comer, y desplazarse.
En los estadios iniciales, la acinesia sólo se puede detectar en pequeños
signos tales como un parpadeo escaso, un braceo disminuido en la marcha
o bien un giro difícil y lento en la camilla. El enfermo está algo "parado"
y la familia suele referirlo como envejecimiento o depresión.
En los estadios avanzados la acinesia puede mantener al enfermo en cama,
con incapacidad completa para moverse, sin poder hablar o con un farfulleo
de bajo volumen incomprensible, incapaz de deglutir, requiriendo una
sonda nasogástrica u otra forma de alimentación asistida.
La acinesia puede confundirse con la apatía que acompaña a la depresión,
la sedación que producen ciertos fármacos, o incluso con algunos aspectos
motores del envejecimiento normal. En mi opinión es más frecuente el
error de no valorar el trastorno motor como acinesia, que el de pensar
que el enfermo tiene una acinesia sin tenerla.
La rigidez se define como una hipertonía muscular
que se manifiesta como un aumento de la resistencia a la movilización
pasiva de una articulación. Esta resistencia se define como en "rueda
dentada" o en "tubo de plomo", para dar a entender que es intermitente
en el primer caso, o constante en el segundo. La detección de la rigidez
es fácil en el cuello, o en el carpo, y puede facilitarse con el movimiento
voluntario de la mano contralateral al carpo que se explora.
Más difícil resulta su valoración como patológica, ya que muchas personas
de edad avanzada tienen el cuello rígido, o incluso los miembros.
Además este tipo de rigidez se observa frecuentemente en personas
con temblor de actitud, planteando problemas diagnósticos difíciles
con la enfermedad de Parkinson.
El temblor de reposo es la oscilación involuntaria
de una parte del cuerpo, rítmica, alrededor de un eje corporal teórico.
Ello se observa principalmente en las manos, y menos frecuentemente
en las piernas y en la cara. Habitualmente la cabeza no tiembla. El
temblor se ve preferentemente cuando el enfermo tiene la mano en reposo,
sobre el apoyo del sillón, sobre su muslo o al andar. Se puede facilitar
con la distracción y con el movimiento voluntario de otra parte del
cuerpo. En general es lento, y predomina en los dedos. El problema
principal diagnóstico es con el temblor de actitud, que aparece cuando
las miembros superiores están estirados, o con los índices enfrentados
delante de la nariz. Estos dos temblores no son incompatibles y pueden
aparecer ambos en un mismo enfermo.
Las alteraciones de la postura, reflejos posturales
y marcha se observan con frecuencia en los pacientes parkinsonianos
aunque con distinta gravedad e intensidad. Generalmente, la leve anteflexión
corporal con tendencia a perder el equilibrio si se le empuja, aparece
en los estadios iniciales del parkinsonismo. A medida que la alteración
se intensifica, la postura empeora, con dificultad para andar, giros
difíciles y con riesgo de caídas. La marcha, en parte por la acinesia,
se altera, y puede mostrar un titubeo característico, más intenso
cuando cruza umbrales de puertas, que parece imantar al enfermo al
suelo, sin poder despegarse. Estas alteraciones de la marcha se parecen
a las que se observan en individuos con lesiones vasculares subcorticales,
para los cuales se ha utilizado el término "Parkinsonismo de la mitad
inferior del cuerpo".
| CAUSAS
PRINCIPALES DE PARKINSONISMO |
1. Enfermedad de Parkinson
2. Parkinsonismo inducido por fármacos
3. Parálisis supranuclear progresiva
4. Atrofia multisistémica:
a. Degeneración estrío- nígrica
b. Atrofia olivo-ponto-cerebelosa
c. Complejo de Shy- Drager
5. Degeneración córtico-basal gangliónica
6. Hidrocefalia a presión normal
7. Parkinsonismo vascular |
I a. PRINCIPALES CAUSAS DE PARKINSONISMO
A. ENFERMEDAD DE PARKINSON
CONCEPTO
La enfermedad de Parkinson , conocida como enfermedad desde
1817, es un trastorno progresivo de causa desconocida, cuyas manifestaciones
clínicas cardinales son la acinesia, el temblor de reposo, la rigidez,
y los trastornos posturales y de la marcha. Entre un 0,5 y un 1% de
la población mayor de 40 años sufre una enfermedad de Parkinson. Afecta
a todas las razas aunque con algo mayor de incidencia a la blanca y
a los 2 sexos por igual.
ANATOMÍA PATOLÓGICA
La lesión mas importante y constante ocurre en la pars compacta
de la sustancia negra. Este pequeño núcleo del mesencéfalo sufre una
pérdida de neuronas y aparecen unas inclusiones llamadas "cuerpos de
Lewy". Conviene destacar la desproporción entre lo que podemos ver en
el cerebro de estos pacientes, que son cambios microscópicos, con los
síntomas tan llamativos motores que tienen los enfermos.
CAUSA
No se conoce su causa. Existen varias hipótesis, destacando
las que afirman que es una secuela de una encefalitis anterior, relacionado
con el proceso oxidativo que resulta tóxico para las células de la sustancia
negra, un defecto en la concentración de ciertos metales ( Fe, Mg, Cu
etc.), un trastorno específico de la melanina, un trastorno mitocondrial
o secundario a un tóxico ambiental.
En California, un grupo de drogadictos jóvenes presentaron un parkinsonismo
debido a la inyección intravenosa de un compuesto sintético: el MPTP.
Este producto es convertido en el organismo en MPP+ mediante un enzima
la monoaminooxidasa (MAO), ejerciendo un efecto tóxico selectivo sobre
la sustancia negra. A partir de este descubrimiento se ha reforzado
la hipótesis tóxica, al igual que la posibilidad del efecto neuroprotector
de la selegilina, un fármaco Inhibidor de la MAO. Aunque no se debe
considerar una enfermedad habitualmente transmitida de padres a hijos,
hoy se cree que la herencia juega un papel, y que varios factores exógenos
(tipo de vida, tóxicos, etc) contribuirán a que la enfermedad aparezca
o no.
FARMACOLOGIA
Hoy conocemos que todo síndrome parkinsoniano, cualquiera
que sea su causa, es debido a que en la zona del cerebro denominada
estriado( o núcleos Caudado y Putamen) el neurotransmisor "dopamina"
no funciona de forma adecuada, bien porque falta o porque no hay receptores
para que actúe. Este déficit se establece de forma lenta y progresiva
y no se manifiesta clínicamente hasta que el déficit alcanza un 75%.
Ello significa que muchas personas tienen la enfermedad y no la manifiestan.
CLINICA
Como se ha dicho antes los síntomas cardinales son temblor,
rigidez, acinesia y alteraciones posturales y de la marcha.
El temblor: Afecta al 65% de los enfermos, es de reposo,
lento, con oscilaciones de 4-6 Hz. Suele aparecer en un miembro y luego
se extiende a los otros sobre todo a los del mismo lado, persistiendo
siempre una asimetría aunque se haga bilateral. También puede afectar
a la cara, mandíbula, lengua. Se intensifica con la tensión psíquica,
mejora con el ambiente tranquilo y desaparece con el sueño.
Acinesia: Es un signo casi constante en el enfermo parkinsoniano.
Se expresa como falta de movimiento espontáneo, y lentitud en el inicio
y en la ejecución del movimiento. De ello es consecuencia la falta de
braceo en la marcha,micrografía, falta de expresión facial, parpadeo
escaso, dificultad para levantarse de la silla, dificultad progresiva
para vestirse, asearse y comer y la monotonía del lenguaje.
La dificultad para deglutir la saliva y la hipersecreción
salivar es causa del babeo que puede aparecer en estos enfermos. Otra
alteración vegetativa frecuente es la seborrea facial más frecuente
en cejas y frente.
Rigidez: Suele sumarse al efecto de la acinesia explicando
la torpeza motora y motivar dolores. Se suele objetivar precozmente
en el cuello y en los miembros afectados al movilizar las articulaciones
encontrando la sensación característica de "rueda dentada" o de "tubo
de plomo ".
El paciente parkinsoniano suele tener además alteración
postural, del equilibrio y de las reacciones de enderezamiento. Ello
se comprueba en la postura con anteflexión de tronco y en la dificultad
para continuar de pie si se le empuja o para andar hacia atrás sin caerse.
La depresión es un síntoma frecuente y precoz. Pueden existir
alteraciones subjetivas sensitivas de dolor, quemazón, disestesias.
En estadios avanzados hay alteraciones mnésicas y de otras funciones
mentales aunque la acinesia y la alteración del lenguaje hacen difícil
una adecuada exploración.
Respecto al deterioro que se comprueba en los pacientes
con enfermedad de Parkinson conviene conocer que tiene una prevalencia
diferente según los métodos empleados, siendo menos grave y diferente
a la que ocurre en los enfermos con E. de Alzheimer. Es mayor en enfermos
de edades más avanzadas. Ambos (parkinsonismo y deterioro) pueden ser
expresión de una misma enfermedad causal, diferente a la E. de Parkinson,
como es la E. de cuerpos de Lewy difusos.
EVOLUCION
El comienzo suele ser insidioso. En más del 50% el síntoma
inicial es el temblor con torpeza en el miembro afecto. Algunas veces
puede comenzar con depresión siendo la exploración la que pone en evidencia
el resto de síntomas parkinsonianos. Otras veces el comienzo es con
alteración de la marcha asociándose con frecuencia a la alteración del
lenguaje. La evolución es progresiva aunque varía mucho de unos casos
a otros. Se establecen dos tipos de evoluciones: lenta ( 10 o más años)
y rápida ( menos de 4 años). Sin embargo, no hay posibilidad de conocer
el pronóstico de un enfermo al presentarse la enfermedad.La introducción
de la levodopaterapia ha modificado sustancialmente la evolución mejorando
la duración y calidad de vida.
DIAGNÓSTICO
Presenta 2 fases. La primera asegurar que
tiene un parkinsonismo y la segunda establecer si es
una enfermedad de Parkinson o no. La presencia de dos
signos mayores, o incluso, de un signo mayor y dos menores
permite hacer el diagnóstico del síndrome. Quizás el
mayor problema diagnóstico es con el temblor de actitud
y en menos frecuencia con otros tipos de temblores.
Las características del temblor y la falta de otros
signos parkinsonianos permiten la distinción. También
puede plantear importantes dificultades diagnósticas
al inicio de la enfermedad con los estados depresivos.
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EL ENFERMO PARKINSONIANO
1. La dieta debe ser blanda, evitando alimentos que
resulta difícil su masticación. Procure tomar alimentos con abundantes
residuos, tales como frutas, especialmente Kiwis en ayunas, verduras
y legumbres. Puede tomar algo de café, alcohol y fumar. Le producirá
los mismos daños y beneficios que al resto de personas. El alcohol
puede en algunos enfermos producir un empeoramiento de los síntomas.
2. Si no hace de vientre en 2-3 días puede usar un supositorio
de glicerina
3. Si es estreñido crónico puede tomar medicamentos
que contengan fibra o incluso puede consultar al médico sobre cisaprida.
4.Conviene que regule sus ritmos de sueño. Muchos enfermos
se despiertan por la noche y fraccionan su sueño. Ello no debe ponerle
nervioso. Procure no molestar a su cónyuge.
Si tiene necesidad de echar una siesta puede hacerlo.
Procure evitar la automedicación para dormir. Consulte
antes a su médico.
5. No tome pastillas para el estómago, para los nervios
o para los mareos sin consultar a su médico.
6. Evite las aglomeraciones. Salga a la calle, pasee,
no se avergüence de su enfermedad, mantenga el contacto social con
otras personas.
7. Manténgase activo en su vida laboral hasta que pueda.
Procure mantener las aficiones. Tenga actividad sexual mientras pueda.
8. Procure utilizar sillas adecuadas, altas y con respaldo
que le permita levantarse fácil.
9. Los cubiertos y el lápiz o bolígrafo pueden ser más
gruesos de lo normal. Hay platos y vasos irrompibles. Si necesita
hay sábanas de raso o pijamas de seda que le ayudarán a girarse en
la cama.
10. Hable despacio, en voz alta y vocalizando lo mejor
posible.
11. Haga los ejercicios que le indicamos unos 15 minutos
al día.
B. PARKINSONISMO INDUCIDO POR FÁRMACOS
CONCEPTO
Se trata de síndromes parkinsonianos provocados por la toma
de fármacos, generalmente reversibles tras la supresión del fármaco
causal.
Representa la segunda causa de parkinsonismos.
El parkinsonismo inducido por fármacos (PIF) es un efecto
secundario bien conocido de los neurolépticos. Este efecto indeseable
puede limitar la eficacia terapéutica antipsicótica de estos fármacos.
La decisión de añadir al tratamiento con neurolépticos, medicación antiparkinsoniana,
especialmente anticolinérgicos, que tienen a su vez otros efectos secundarios,
tiene también sus riesgos e inconvenientes.
Me parece oportuno subrayar que:
1. Un número importante de enfermos que acuden a la
consulta del neurólogo por un síndrome parkinsoniano, éste es secundario
a fármacos.
2. El número de medicamentos que conocemos que pueden
inducir un síndrome parkinsoniano (SP) o agravar la sintomatología
motora de una enfermedad de Parkinson (EP) es muy elevado. Esta lista
aumentará en los próximos años, no sólo por la introducción de nuevos
fármacos que tendrán este efecto secundario, sino por el descubrimiento
de este efecto secundario en productos que venimos utilizando desde
hace tiempo.
Farmacología
Ya he mencionado que el síndrome parkinsoniano, independientemente
de su etiología, es bioquímicamente un síndrome de deficiencia de dopamina
en el estriado. Esta deficiencia es subclínica hasta que supera el 75
o al 80%. La acinesia y la rigidez son directamente proporcionales al
grado de deficiencia, cuando se supera este límite.
La posibilidad de este déficit subclínico de dopamina en
el estriado justifica las siguientes observaciones:
1. Una persona puede estar tomando un fármaco parkinsonizante
durante varios meses o años sin llegar a sufrir ningún síntoma ni
signo parkinsoniano.
2. El síndrome parkinsoniano puede aparecer meses o
años después del inicio de la toma del fármaco parkinsonígeno, y depende
de la potencia antidopaminérgica del fármaco, de la dosis, y de la
deficiencia inicial del paciente.
3. La cantidad de dopamina en el estriado es una función
que depende de la edad. Las personas de edad más avanzada están más
predispuestas a sufrir un síndrome parkinsoniano.
4. Determinados enfermos con una enfermedad de Parkinson
preclínica están más expuestos a presentar un parkinsonismo secundario
a fármacos. Estos, pueden quedar con signos parkinsonianos permanentes
tras la retirada de la medicación causal. Incluso, la sintomatología
puede desaparecer durante meses o años y luego reaparecer debido a
la progresión de la enfermedad de Parkinson.
Frecuencia
La frecuencia de los síndromes parkinsonianos debido a fármacos
es variable dependiendo de la población que se estudie y de los hábitos
en la forma de recetar de los médicos de cabecera. En nuestro medio
es al menos la causa de un 10% de parkinsonismos.
CLINICA
El 75 % de los enfermos con PIF tienen una clínica completamente
superponible a la de los enfermos con EP.
Los síntomas que permiten sugerir que un parkinsonismo es
debido a fármacos son el temblor de actitud asociado al temblor de reposo,
y la disquinesia orolingual antes de iniciar el tratamiento antiparkinsoniano.
También sugieren un PIF la presencia de temblor de mandíbula aislado,
la instauración subaguda de un síndrome parkinsoniano bilateral y la
escasa evolutividad. Sin embargo, hasta que se suspende la medicación
y se comprueba que el paciente queda asintomático en el curso de semanas
o meses (hasta 12 meses en nuestra experiencia), no puede afirmarse
si estamos en presencia de un paciente con PIF o es una EP agravada
por la medicación.
FÁRMACOS CAPACES DE INDUCIR UN SÍNDROME PARKINSONIANO O AGRAVAR UNA
ENFERMEDAD DE PARKINSON
Basados en los datos de la literatura y en nuestra propia
experiencia, hemos elaborado una lista de fármacos que pueden, o bien
inducir un parkinsonismo en un paciente que previamente era sano, o
bien agravar los síntomas motores de un paciente con Enfermedad de Parkinson.
Estos se exponen en la Tabla 13-1.
No todos los fármacos de la lista tienen la misma capacidad
de inducir o agravar un parkinsonismo. Algunos de ellos, como el triptófano
o la papaverina están en la lista por la posibilidad de que puedan agravar
los síntomas motores de un enfermo parkinsoniano bajo tratamiento con
levodopa. Por tanto puede que su mecanismo de acción sea la de una interacción
medicamentosa con la levodopa, y no verdaderamente un efecto secundario
intrínseco del medicamento.
La importancia de la lista está en que todo enfermo que
presente un síndrome parkinsoniano, debe evitar en lo posible tomar
fármacos que estén incluidos en ella. Algunas veces la decisión es difícil,
como por ejemplo un paciente con enfermedad de Parkinson bajo tratamiento
con amiodarona por una arritmia. La valoración correcta de las ventajas
e inconvenientes derivados del fármaco deben ayudar a tomar la decisión.
TRATAMIENTO
Simplemente con la interrupción del medicamento que provoca
el parkinsonismo, siempre que sea posible, el enfermo mejorará o se
curará.
La administración de anticolinérgicos o incluso de levodopa
asociado a un inhibidor de la dopa-decarboxilasa (Carbidopa o benserazida),
pueden estar indicados en pacientes con PIF que presenten una alteración
motora grave que dificulte la marcha o el tragar de forma significativa.
Posiblemente el riesgo de caídas, con posibilidad de fracturas sea la
indicación más importante de administrar antiparkinsonianos a pacientes
con PIF. Existen varios datos que apoyan el hecho de que los anticolinérgicos
son más efectivos para varios síntomas, incluida la acinesia, de los
PIF, que en los mismos síntomas de la EP. Sin embargo, siempre que sea
posible, es preferible evitar la administración de cualquier tipo de
medicamento, incluidos los antiparkinsonianos.
El pronóstico del paciente con PIF es regresivo, mientras
que el que sufre una EP es progresivo.
| FÁRMACOS
QUE PUEDEN INDUCIR O AGRAVAR UN PARKINSONISMO |
1. ACTIVIDAD ANTIDOPAMINERGICA
MANIFIESTA
A.NEUROLEPTICOS
Fenotiazinas:
Alifáticas: Clorpromacina, levomepromacina,
Prometacina
Piperidínicas: Tioridacina, Periciacina,
Metopimacina, pipotiacina
Piperacínicas: Trifluorpromacina, Mesoridacina,
Piperacetacina, , Acetofenacina, Flufenacina, Perfenacina,
Trimepracina, Tietilperacina, Dixiracina, Tioproperacina.
Butirofenonas: Haloperidol, Droperidol,
Triperidol
Fenilbutilpiperidinas: Pimocide, Fluopiridene,
Penfluridol
Molindone
Benzamidas sustituidas (Ortopropamidas):
Sulpiride, Alizapride, Remoxipride, Tiapride, Veralipride,
Metoclopramida, Clebopride
Benzoquinolizinas: Tetrabenacina
Derivados de la Rauwolfia: Reserpina
Tioxanteno: Flupentixol
Dibenzotiacepina: Clotiapina
Dibenzoxacepina: Loxapina
Azafenotiacina: Isopitendilo
B. BLOQUEANTES DE LA ENTRADA DEL CALCIO: Flunarizina,
Cinaricina,
C. HIPOTENSORES: Metildopa
2. ACTIVIDAD ANTIDOPAMINERGICA ESCASA O NO
DEMOSTRADA
A.CALCIOANTAGONISTAS: Diltiazem, Nifedipina, Perhexilina
B. ANTIEPILEPTICOS: Fenitoina, Valproato sódico
C. FÁRMACOS ANTIARRITMICOS: Amiodarona, Aprindine,
Mexiletine, Procaina
D. OPIACEOS: Petidina
E. HIPOTENSORES: Captopril
F. TRANQUILIZANTES Y ANTIDEPRESIVOS: Amoxapina,
Lorazepan, diazepan, Pirlindone, Buspirone
G. OTROS: Buformina, Cimetidina, Sales de litio,
3. INTERACCIÓN CON LEVODOPA
5HTP, Papaverina, Sulindac
|
C. PARÁLISIS SUPRANUCLEAR PROGRESIVA
Enfermedad progresiva en la que además de los síntomas parkinsonianos
se asocia alteración de los movimientos oculares sobre todo los movimientos
conjugados rápidos verticales, dificultad para hablar, risa y llanto
espasmódico, dificultad para tragar y demencia. La postura, con hiperextensión
de cuello, y la inestabilidad postural es muy llamativa produciendo
frecuentes caídas que generalmente es la causa de consulta. Puede mejorar
con tratamiento dopaminérgico pero con resultados generalmente escasos.
Esta enfermedad debe sospecharse cuando un enfermo mayor
se cae con gran facilidad. Su lenguaje, la postura del cuello y los
movimientos de los ojos hacia arriba y abajo están alterados.
D.HIDROCEFALIA A PRESIÓN NORMAL
Además de la triada clásica de demencia, apraxia de la marcha
y alteraciones esfinterianas pueden asociarse síntomas parkinsonianos.
La TAC craneal está indicada en todo paciente con parkinsonismo
en el que las alteraciones de la marcha sean desproporcionadas al resto
de signos parkinsonianos o se compruebe deterioro mental y alteraciones
esfinterianas.
E. ARTERIOSCLEROSIS
La encefalopatía multiinfarto con infartos lacunares en
los ganglios basales puede dar lugar a un parkinsonismo. La forma de
presentación escalonada, un síndrome rígido-acinético con síntomas pseudobulbares
y síndrome piramidal asociado apoyan el diagnóstico.
Cuando un parkinsonismo afecta la mitad inferior del cuerpo
con marcha titubeante y normalidad de cara y manos es sospechoso de
ser arteriosclerótico. La Resonancia magnética se convierte en la prueba
con mayor capacidad de mostrar la presencia de los infartos lacunares
o alteraciones isquémicas de sustancia blanca subcortical que causan
el síndrome.
F. POSTENCEFALITICO
El diagnóstico debe reservarse a pacientes con antecedentes
de encefalitis conocida y signos frecuentes asociados como hemiplejía,
parálisis bulbar, tortícolis y otras distonías sobre todo oculógiras.
Hoy es una causa muy infrecuente de parkinsonismo.
G. TÓXICOS
El MPTP, un derivado semisintético de la meperidina es neurotóxico
selectivo de la sustancia negra y es capaz de producir un parkinsonismo,
en muchos aspectos similar al de la enfermedad de Parkinson. Hoy se
utiliza en la producción de parkinsonismos en monos y otros mamíferos
de gran utilidad en la investigación.
La intoxicación con monóxido de carbono es frecuente que
produzca un síndrome rígido-acinético al que se añade otros síntomas
como demencia, ataxia y alteraciones en las respuestas plantares, de
evolución estable o muy lentamente progresiva. Las secuelas de una intoxicación
por metílico pueden presentarse como un parkinsonismo. En las minas
de manganeso se ha descrito la locura manganésica junto con síntomas
extrapiramidales. El cuadro no es reversible. La levodopa mejora escasamente
estos parkinsonismos.
H. ATROFIA MULTISISTEMICA
Comprende un grupo de enfermedades con distinta patología,
que pueden cursar con parkinsonismos con mala respuesta a la medicación
antiparkinsoniana. A veces se asocian las características patológicas
de dos o incluso las tres. Estas son:
1. Síndrome de Shy-Drager.-En ella además del
síndrome parkinsoniano se asocia degeneración del sistema nervioso
vegetativo con hipotensión ortostática, anhidrosis, alteraciones esfinterianas
e impotencia. Aparece entre los 40-70 años y afecta preferentemente
a mujeres. Debe sospecharse siempre que un paciente con síntomas parkinsonianos
padezca síncopes. La comprobación de hipotensión ortostática sin taquicardia
acompañante es la clave diagnóstica.
2. Atrofia olivo-ponto-cerebelosa.- El síntoma
fundamental es la ataxia cerebelosa progresiva a la que pueden asociarse
síntomas protuberanciales y parkinsonianos. Pueden ser familiares
o esporádicas. El TAC o la Resonancia con atrofia cerebelosa puede
ayudar en el diagnóstico.
3. Degeneración estrionígrica.- Se trata de una
enfermedad degenerativa que afecta a la sustancia negra y al estriado.
La clínica es superponible a la de la enfermedad de Parkinson. Son
datos diferenciales la presentación en edades mas jóvenes (tercera
y cuarta década), la existencia de espasticidad y disartria, la mala
respuesta al tratamiento y la evolución rápidamente progresiva en
pocos años.
I. DEGENERACIÓN CORTICO-BASAL GANGLIONICA
Es una causa de parkinsonismo, cuyo dato más llamativo es
la asimetría, con una mano que el enfermo no puede manejar adecuadamente.
En ella coinciden síntomas parkinsonianos, con rigidez y temblor y síntomas
sensitivo- apráxicos. En ocasiones existe trastorno del lenguaje y de
la marcha. El tratamiento es ineficaz y el pronóstico es malo.
II.TEMBLOR DE ACTITUD
CONCEPTO. El temblor de actitud o postural es aquél
que aparece al estirar los brazos o mantener una determinada postura,
como por ejemplo los dedos enfrentados delante de la nariz.
La causa más frecuente es el temblor esencial. Al
menos un 50% de los enfermos tienen antecedentes familiares de temblor.
Probablemente un 7% de las personas de más de 70 años lo sufren. Puede
aparecer antes de los 40 años, pero lo normal es su aparición después
de los 60 años. Es igual de frecuente en hombres que en mujeres. Suele
aparecer en las manos, habitualmente en ambas. Altera la realización
de tareas como el escribir, servir café o beberlo, tomar sopa, etc.
Otras veces aparece en la cabeza y algunas en la voz. Es más rara su
aparición en las piernas, al estar de pie.
Hay fármacos que empeoran el temblor, o que lo provocan
en enfermos que antes no tenían. Es una lista tan larga como la de los
parkinsonismos. En realidad cualquiera de los fármacos que inducen parkinsonismo
agravan el temblor de actitud, más todos los adrenérgicos que se utilizan
como broncodilatadores y todos los antidepresivos tricíclicos.
Otras causas de temblor de actitud son los temblores fisiológicos
exagerados, como lo que ocurre en la ansiedad, los hipertiroidismos
o en los síndromes de abstinencia del alcohol.
Diagnóstico diferencial con la E. de Parkinson.
Aunque ya hemos dicho que algunos parkinsonismos pueden
cursar con temblor de actitud, lo lógico es que vaya sólo con temblor
de reposo.
Son datos que van a favor de que estamos ante un enfermo
con temblor esencial:
- La aparición del temblor con las manos extendidas
y su desaparición cuando anda o tiene las manos quietas. Aparición
del temblor en ambas manos.
- Dificultad para escribir debido al temblor, con letra
irregular.
- Temblor de cabeza
- Temblor de voz
- Buen braceo al andar. Buena estabilidad. Giro en la
cama fácil. Ausencia de torpeza y expresividad de la mímica facial
normal.
III. TICS
Concepto. Son movimientos anormales estereotipados,
frecuentes, que se repiten con un cierto patrón y que el enfermo puede
detener su aparición durante un cierto período de tiempo.
Los gestos con los que se manifiestan los tics son fáciles
de reconocer y obedecen a ciertos patrones: parpadeos, gestos de boca,
movimientos de cuello, carraspeo, y en ocasiones movimientos de los
hombros, manos y a veces hasta del tronco.
El número de pacientes que lo sufren es muy elevado. Suelen
aparecer en la infancia. Algunas veces son transitorios, otras crónicos.
En ocasiones es siempre el mismo gesto (único), otras veces es múltiple.
Los límites entre la normalidad y el tic es difícil de precisar en algunas
ocasiones y entre el tic único y los múltiples también.
La enfermedad de Gilles de la Tourette es una enfermedad
hereditaria con tics múltiples crónicos que suelen aparecer en la infancia
y se asocian con cierta frecuencia a trastornos de tipo obsesivo- compulsivo.
Ambos (tics y trastornos obsesivos compulsivos) son la expresión fenotípica
de un mismo gen que se hereda con carácter autosómico dominante, y que
tiene mayor penetrancia en hombres que en mujeres.
IV. COREA
Definición
El término corea procede del latín "coreus" que significa
baile. Designamos como movimientos coreicos , los movimientos involuntarios,
irregulares, sin objetivo, arrítmicos, bruscos, rápidos, no sostenidos,
que fluyen de una parte del cuerpo a otra. En algunos casos, como en
la disquinesia tardía los movimientos pueden ser rítmicos. Los movimientos
coreicos pueden ser parcialmente suprimidos, y el enfermo puede tratar
de ocultar sus movimientos, incorporando movimientos semivoluntarios,
conocidos como paraquinesia.
Generalmente el corea se asocia a impersistencia motora,
con incapacidad para mantener una contracción muscular sostenida. Ello
produce una incapacidad para mantener la lengua protruida o el puño
cerrado durante la exploración.
El prototipo de movimientos coreicos se pueden observar
en la Enfermedad de Huntington, cuyos movimientos son irregulares y
ocurren al azar en función del tiempo. Los movimientos son similares
a los inducidos por levodopa, pero parcialmente diferentes a los del
corea de Sydenham, que suele ser más retorcidos. Algunas veces el movimiento
se asocia a hipotonía y a sincinesias de imitación, principalmente en
el corea de Sydenham.
"Balismo" se utiliza para designar un movimiento anormal,
brusco, rápido, violento, con un patrón motor prácticamente constante
y estereotipado. Según que recaiga en un solo miembro, en los dos de
un hemicuerpo, o en las 4 extremidades, cuello y cabeza se denomina
monobalismo, hemibalismo y parabalismo o bibalismo. La palabra tiene
una etimología griega ("tirar") y es en sí misma muy descriptiva, puesto
que la extremidad que lo sufre da la impresión de que se dispara como
un proyectil .
En la literatura existe una amplia discusión sobre las similitudes
y diferencias entre hemicorea y hemibalismo. Existen varios argumentos
que apoyan el hecho de que hemicorea y hemibalismo se diferencian en
aspectos cuantitativos, ya que la hemicorea puede considerarse un hemibalismo
atenuado, pero que no existen diferencias cualitativas entre ambas hiperquinesias.
Etiología
Existen numerosas causas que pueden provocar este tipo de
movimiento anormal.
Debe sospecharse principalmente las siguientes posibilidades:
1. Fármacos: cuando se trata de un parkinsoniano que
toma agonistas dopaminérgicos, o bien ante cualquiera que tome anticolinérgicos.
Se dice que es una disquinesia tardía cuando
aparecen tras la toma prolongada o tras la supresión de fármacos antidopaminérgicos.
2. En enfermos de edad avanzada, la disquinesia bucal
de los desdentados, es frecuente.
3. Corea de Sydenham: en niños, como manifestación de
fiebre reumática.
4. Corea de Huntington: en familias, combinando el corea
con deterioro intelectual.
5. Vascular en las formas hemicorporales
V. DISTONIAS
Concepto.
Se conoce como distonía una alteración del movimiento voluntario
en el que existe una contracción involuntaria exagerada de grupos musculares
que no participan habitualmente en el movimiento en cuestión (Contracción
simultanea de músculos agonistas y antagonistas). Ello induce una postura
anormal del miembro, con contractura y en determinados casos movimientos
anormales, que antes denominábamos atetosis.
Las distonías se clasifican en: focales, multifocales, segmentarias
y generalizadas.
Las cuatro principales distonías focales son: el espasmo
del escribiente, el tortícolis espasmódico, el blefaroespasmo y la distonía
laríngea.
Las distonías profesionales son distonías focales que guardan
cierta semejanza con el calambre del escribiente, aparecen en los músicos,
en el jugador de golf o en el estenotipista. Existe una clara relación
entre la aparición de los calambres profesionales con la práctica de
tareas recurrentes que exigen una gran complejidad. Los mecanismos motores
exquisitos que desarrollan los humanos para poder tocar instrumentos,
practicar ciertos deportes o escribir son más vulnerables.
1.Calambre del escribiente.
Es un trastorno del acto de escribir de forma que el agarrotamiento
de la mano sobre el lápiz altera la escritura. La postura de la mano,
antebrazo y brazo se deforma sólo durante la escritura.
2. Blefaroespasmo.
Cierre involuntario de los ojos intermitente. Si es intenso,
el enfermo deja de ver durante el cierre de ojos.
3. Tortícolis espasmódico. Desviación de la postura del
cuello con giro, flexión o extensión forzada. El movimiento es sostenido
o intermitente. A veces con dolor. Provoca con frecuencia un gesto de
la mano tratando de antagonizar el movimiento anormal.
4. Distonía laríngea. Alteración de la voz, con gran dificultad
para su producción y con cambio en el tono.
VI. REACCIÓN DISTONICA AGUDA
Es la aparición de posturas y movimientos distónicos en
personas que se les administra fármacos antidopaminérgicos. Puede ocurrir
incluso tras la primera dosis.
Se observa más frecuentemente en niños, y embarazadas. Los
fármacos más implicados en estas edades son los antieméticos (clebopride,
metoclopramida), pero las fenotiacinas y butirofenonas pueden igualmente
producirlos.
Habitualmente el trastorno afecta a los ojos con desviación
de ojos hacia un lado, al cuello con tortícolis, a la mandíbula con
trismus y menos frecuentemente a los miembros.
El cuadro es alarmante y los médicos sin experiencia lo
suelen confundir con meningoencefalitis, tétanos, epilepsia etc.
VII. ACATISIA
Es una situación de gran intranquilidad en la que el enfermo,
además de sentirse nervioso, está con inquietud motora permanente, que
se traduce en mover las piernas incesantemente, o todo el cuerpo.
También la acatisia se puede manifestar como un quejido
permanente o simplemente como una intranquilidad que le obliga al enfermo
a ir al servicio a orinar o intentar defecar. Por ello se puede confundir
con una polaquiuria o un tenesmo rectal.
Etiología. La acatisia se ve en enfermos bajo tratamiento
con fármacos antidopaminérgicos, pero en ocasiones asociado a la enfermedad
de Parkinson o a otras enfermedades que provocan una cierta hipofunción
dopaminérgica.
También es posible la acatisia tardía, es decir la
acatisia que aparece tras la supresión de fármacos antidopaminérgicos.
No olvide que la metoclopramida, el clebopride, sulpiride, etc. pertenecen
a este grupo en la que están la reserpina, butirofenonas y fenotiacinas.
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