
Capítulo 15
EL TRAUMATISMO CRANEAL Y MEDULAR. SUS REPERCUSIONES
A CORTO Y LARGO PLAZO.
EN RESUMEN:
Los traumatismos craneales y medulares son importantes porque
son frecuentes y afectan a muchas personas jóvenes previamente sanas.
Un traumatismo craneal o medular grave debe ser enviado a un centro
hospitalario.Los traumatismos cráneoencefálicos graves suelen producir
pérdida de conciencia por varios mecanismos. El edema cerebral (hinchazón
con aumento de líquido) es el mecanismo más frecuente. Los traumatismos
pueden producir hemorragias en el cerebro o entre el cerebro y el cráneo.
Estos pueden ser quirúrgicos. Algunas colecciones de sangre (hematomas)
pueden aparecer al cabo de unos días del golpe. Las crisis epilépticas
son una complicación posible de traumatismos craneales graves. Son más
frecuentes en aquellos con apertura de cráneo y pérdida de sustancia
cerebral. Algunas veces pueden aparecer meses o años tras el traumatismo.
Los traumatismos no suelen producir cefaleas crónicas. Un traumatismo
sin pérdida de conciencia no es probable que provoque secuelas crónicas.
Un traumatismo sobre la columna vertebral puede provocar una pérdida
de fuerza en piernas. Si es completa se denomina paraplejía. La movilización
del enfermo en el lugar del accidente puede agravar esta paraplejía.
INTRODUCCIÓN
Los traumatismos craneales son importantes. Son muy frecuentes
y causan la muerte de muchos de nuestros jóvenes. Ocurren preferentemente
como consecuencia de accidentes de circulación en jóvenes entre 18 y
25 años. Además ocurren de forma imprevista en chicos previamente sanos.
Ello significa que si no ocurrieran serían gente con una calidad de
vida normal. Además producen lesiones importantes que obligan a hospitalizar
a los supervivientes durante largos períodos de tiempo. Muchas veces
quedan secuelas permanentes que cambia la conducta o las posibilidades
físicas alterando la calidad de vida de forma significativa.
CLASIFICACIÓN
Un traumatismos craneal puede producir las siguientes complicaciones:
1. Conmoción cerebral
2. Contusión cerebral
3. Edema cerebral
4. Hematoma intracerebral
5. Hematoma subdural
6. Hematoma extradural
7. Hemorragia subaracnoidea
8. Fracturas de cráneo con fístulas de líquido cefalorraquídeo
o compresión o sección de nervios o compresión cerebral por fracturas
con depresión.
No todas ellas se producen de forma independiente. Pueden
darse simultáneamente varias de las enumeradas.
1. CONMOCIÓN CEREBRAL.
Es una pérdida de conciencia brusca y transitoria tras un
traumatismo craneal. Es lo que ocurre en el boxeo tras un puñetazo que
produce un K.O. Se entiende que el fenómeno que induce la pérdida de
conciencia es eléctrico. El desplazamiento brusco del cerebro en el
interior del cráneo es el responsable. La despolarización brusca de
las neuronas que mantienen la conciencia induce esta pérdida de conciencia
transitoria, sin que existan lesiones en la TAC o en la resonancia que
lo justifiquen. El golpeado se recupera, en ocasiones con dolor de cabeza,
pero sin secuelas manifiestas.
2. CONTUSIÓN CEREBRAL.
Al igual que cuando nos golpeamos en otra parte del cuerpo
puede producirse un "moretón", con hinchazón (edema), extravasación
de sangre (hemorragia) y reacción inflamatoria. En el cerebro se produce
principalmente por el desplazamiento del propio cerebro contra las estructuras
duras y prominentes de algunas zonas del cráneo. No es raro que un golpe
sobre la parte de la frente produzca una contusión en la parte posterior
del cerebro; es el denominado contragolpe. Las zonas fronto- temporales
son las que más fácilmente se contusionan. La producción de edema en
mayor o menor intensidad complica el cuadro clínico.
Estas contusiones pueden ser múltiples y pueden dar diferentes síntomas
clínicos dependiendo de su tamaño, y situación. Si son grandes pueden
provocar alteración de conciencia (estupor o coma) o incluso la muerte
del individuo. Pueden causar pérdida de fuerza en medio cuerpo (hemiparesia),
trastornos del lenguaje (afasia) de campo visual (hemianopsia), etc.
Todos estos síntomas tienen tendencia a regresar, pero en ocasiones
pueden quedar secuelas permanentes. También pueden producir epilepsia
bien inmediatamente o de forma retrasada.
Dado que los lóbulos frontales y temporales tienen relación con la memoria
y conducta, existen cambios de conducta y de memoria que pueden ser
permanentes tras la contusión.
3. EDEMA CEREBRAL.
Generalmente acompañando los focos de contusión. Se trata
de un aumento de líquido en el cerebro, que de esta forma se hincha.
Dado que el cráneo es una cavidad cerrada inextensible, induce un riesgo
de que el cerebro se lesione por la compresión y desplazamientos que
provoca.
4.HEMATOMA INTRACEREBRAL.
Denominamos hematoma a una colección de sangre. En ocasiones
tras un traumatismo grave se forman varias colecciones de sangre en
el interior del cerebro. Cuesta separar lo que es hematoma de una contusión
hemorrágica. La TAC es muy útil para el diagnóstico.
Los síntomas de un hematoma intracerebral son similares a los de las
contusiones. Si son pequeños los síntomas dependen de la localización.
Pueden dar trastornos de fuerza (hemiparesia), de sensibilidad, de campo
visual, de lenguaje, etc. Si son grandes pueden provocar coma o muerte.
Habitualmente no son quirúrgicos. Solo se operan cuando son grandes
y accesibles y se interpreta que van aumentando de tamaño.
5. HEMATOMA SUBDURAL
Es una colección de sangre entre las meninges y el cerebro.
Suele ser por la rotura de las venas que hay entre la superficie del
cerebro y el seno longitudinal superior, que va adherido al cráneo.
Puede ocurrir tras el golpe (agudo), pero puede aparecer días, semanas
o incluso meses después del traumatismo. Son más frecuentes en viejos,
y en general los que tienen atrofia cerebral.
Los síntomas dependen del tamaño, la rapidez de evolución y de la capacidad
del cerebro para soportarlo. Pueden producir dolor de cabeza, confusión,
somnolencia, deterioro intelectual y signos focales de hemiparesia progresiva.
Antes de entrar en coma, muchos enfermos tienen una pupila (la niña
del ojo) más grande que la otra.
Si es pequeño puede tratarse con medicamentos. Generalmente hay que
operarlo.
6. HEMATOMA EPIDURAL O EXTRADURAL
Es la colección de sangre entre el hueso del cráneo y las
meninges. Suele producirse por rotura de una arteria meníngea por la
fractura del cráneo.
Los síntomas suelen aparecer tras unas horas del golpe (intervalo lúcido).
El enfermo recupera en ocasiones la conciencia después del golpe y luego
empieza con dolor de cabeza y pérdida progresiva de conciencia con una
pupila más grande que la otra.
Si no se interviene rápidamente el enfermo fallecerá. De ahí la necesidad
de que toda persona con un golpe importante sea vigilada durante al
menos 24 horas.
Si se interviene, el éxito puede ser completo y curar sin secuelas.
7. HEMORRAGIA SUBARACNOIDEA
Es la extravasación de sangre en el espacio meníngeo. Provoca
dolor de cabeza intenso con mayor o menor afectación del nivel de conciencia.
Si no es grave la recuperación progresiva es la regla.
8. FRACTURA CRANEALES CON COMPLICACIONES
Una fractura de cráneo puede producir varias complicaciones.
Si se fractura la base puede el líquido se las meninges (líquido cefalorraquídeo
o LCR) pasar hacia las fosas nasales o al oído. Ello permite el paso
de gérmenes de la nariz hacia las meninges y puede provocar meningitis.
Si no se cierra está fístula puede ser causa de meningitis de repetición.
En ocasiones la fractura de la base produce sangre en el oído con fístula
de LCR. Puede romperse el laberinto y producir un vértigo intenso. Otros
traumatismos menos graves sin fractura pueden producir un vértigo posicional
benigno (ver el capítulo de mareos) que es una complicación relativamente
benigna y transitoria).
La fractura del hueso parietal con depresión y afectación de la corteza
es una causa de síntomas focales y sobre todo de epilepsia que puede
ser permanente.
En la base del cráneo el hueso está cerca de varios nervios, denominados
pares craneales. La fractura afecta con frecuencia a algunos de estos
nervios. Puede afectar el nervio óptico y producir pérdida de visión.
Si afecta a los nervios oculo- motores provoca visión doble y estrabismo.
Si altera el nervio trigémino puede inducir un dolor de cara llamada
neuralgia.
El nervio olfatorio está en la base de la parte anterior del cráneo.
Unas veces sin fractura, por el desplazamiento del cerebro, otras con
fractura se lesiona en los traumatismos de cráneo. Ello explica la pérdida
de olfato, repercutiendo en la pérdida de la capacidad de percibir los
sabores. Gran parte de nuestra capacidad en la percepción de los sabores
está ligado a la olfación.
TRAUMATISMOS MEDULARES
Los accidentes de coche y de moto han traído otra consecuencia
grave: los traumatismos medulares. La fractura vertebral puede traer
como consecuencia un desplazamiento de las vértebras lesionando la médula.
Si esta se secciona luego ya no se puede recuperar. Muchas veces se
contusiona sin llegar a seccionarse. Esta contusión puede ser tratada
con medicamentos. Si hay una fractura debe de evitarse el desplazamiento
de las vértebras. De ahí el cuidado que hay que tener en el manejo de
estos enfermos, y por tanto en el traslado desde el lugar del accidente.
La lesión medular provoca una falta de fuerzas en piernas, llamada paraplejía.
Este cuadro puede ser transitorio o permanente en función de la gravedad
de la lesión. También los síntomas varían dependiendo del lugar de la
médula que se afecte. Si afecta a la médula en la región cervical alta
provoca la muerte por parada respiratoria. Puede afectar a los 4 miembros
la debilidad en las lesiones cervicales medias- bajas. Las fracturas
de la columna lumbar no afectan a la médula. Las paraplejías producen
trastornos en el control de la orina, de las heces y en la potencia
sexual del varón. Centros dedicados a la rehabilitación de los parapléjicos
son capaces de enseñar una nueva vida a estos enfermos que van a requerir
una silla de ruedas para desplazarse.
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