
Capítulo
8
TUMORES CEREBRALES Y COMPLICACIONES NEUROLOGICAS
DEL CÁNCER SISTÉMICO
EN RESUMEN:
Debe sospecharse un tumor cerebral ante todo enfermo que
tenga una de las 3 situaciones siguientes:
a- Pérdida de fuerza de medio cuerpo, alteración
del lenguaje, de la marcha o intelectual que progresa en el curso de
días, semanas o meses.
Los enfermos con cambios de conducta, sobre todo que están
"apagados" o lentos deben ser estudiados.
b- Crisis epilépticas parciales y todas
las crisis epilépticas que aparezcan en pacientes mayores de 25 años.
c- Dolor de cabeza inexplicado de aparición
reciente y sobre todo que se acompaña de trastornos neurológicos: cambios
de conducta con lentitud de pensamiento, signos neurológicos de déficit,
o que se acompaña de otros signos de hipertensión endocraneal (en el
interior del cráneo): vómitos, y edema de papila (nervio óptico hinchado)
en el fondo de ojo.
La mayoría de enfermos con cefalea no tienen un tumor cerebral,
pero la mayoría de enfermos con tumor cerebral tienen cefalea, aunque
es raro que éste sea el motivo de consulta. Lo habitual es que consulten
por trastorno de conducta, debilidad hemicorporal, alteración de la
marcha progresiva o epilepsia.
Las complicaciones neurológicas de un cáncer en cualquier
otra parte del cuerpo son muy frecuentes, alteran la calidad de vida
de forma significativa y algunas pueden ser tratadas.
Las complicaciones son generalmente debidas a la extensión
del tumor (metástasis) afectando al sistema nervioso.
Siempre que un enfermo con cáncer tenga dolor o un síntoma
neurológico debe sospecharse que tiene una metástasis.
1. TUMORES PRIMITIVOS DEL SNC
Inicialmente puede pensar que los tumores primitivos cerebrales son
poco frecuentes y de mal pronóstico. Esto no es del todo exacto. Su
frecuencia no es tan baja y no todos son malignos.
Los tumores en el sistema nervioso tienen ciertas particularidades
que les distingue de los del resto del cuerpo:
- No metastatizan, es decir, no se extienden fuera del SNC.
Se extienden por contigüidad. Algunos tumores de comportamiento maligno
pueden diseminarse a través del líquido cefalorraquídeo (LCR).
- Su gravedad está en relación no solamente con su mayor
o menor malignidad histológica, sino también por crecer en el interior
del cráneo, una cavidad cerrada rígida que está limitada en su volumen
y llena de tejidos y fluidos.
- Junto a la masa del tumor está la del hinchazón que se
produce a su alrededor que agrava el efecto de masa expansiva y el compromiso
del volumen intracraneal. Otras complicaciones son la hemorragia tumoral
y la afectación de los vasos: arterias, venas, etc, por compresión o
infiltración.
Los tumores cerebrales representan el 1 % de todos los tumores,
pero la mortalidad es del 2,5% de las muertes por cáncer. Los tumores
cerebrales constituyen el segundo tipo de cáncer más frecuente en menores
de 15 años.
En general, tienen un alta mortalidad. Las posibilidades
de tratamiento de estos tumores siguen siendo escasas, a pesar de los
avances de la neurocirugía y oncología.
I. CLASIFICACIÓN
La clasificación de estos tumores por orden de frecuencia
puede verla en la tabla 8-1.
En general cuando un tumor aparece en un adulto en un hemisferio
cerebral es una metástasis, un glioma o un meningioma.
Un tumor en cerebelo o en el tronco cerebral en un niño
puede ser un astrocitoma de cerebelo, un meduloblastoma o un glioma
de tronco. Si es en un adulto un neurinoma del acústico, una metástasis
en el cerebelo o un hemangioblastoma.
II. CLÍNICO
Los signos de alarma que nos hacen sospechar un tumor cerebral
son los siguientes:
1.- Pérdida de fuerza en medio cuerpo,
trastorno del lenguaje, de la marcha o intelectual que progresa en el
curso de días, semanas o meses. Los enfermos con cambios de conducta,
sobre todo que estén "apagados" o lentos son muy sospechosos de sufrir
un tumor.
2.- Epilepsia que aparece después de los
25 años o todas las epilepsias que se manifiestan con crisis parciales
(ver capítulo epilepsias). 3.- Cefalea
inexplicada de aparición reciente y sobre todo que se acompaña de trastornos
neurológicos: cambios de conducta con bradipsiquia, signos neurológicos
de déficit, o que se acompaña de otros signos de hipertensión endocraneal:
vómitos, y edema de papila en el fondo de ojo.
TABLA
8-1 CLASIFICACIÓN
POR ORDEN DE FRECUENCIA DE LOS TUMORES CEREBRALES |
1. Metástasis:
la mayoría de tumores múltiples: en hemisferios cerebrales, cerebelo,
tronco.
2. Gliomas: Tumores hemisféricos
y de otras localizaciones
A. Astrocitomas: 25% tumores
intracraneales
- Gliomas malignos (III y IV). El grado IV es
el glioblastoma multiforme. Son los primitivos más frecuentes.
20%.
- Astrocitomas grados I y II: en todas partes
el SNC
B: Oligodendrogliomas. Menos
del 5 % de los tumores cerebrales
3. Meningiomas: 10 al 15% de todos
los tumores cerebrales.
4. Adenomas de hipófisis: 7%
5. Neurinomas del acústico: 7%
6. Meduloblastomas: 5 %, representan
el 23 % de los tumores cerebrales en la infancia.
7. Craneofaringiomas, dermoides,
epidermoides, teratomas: 4%
8. Angiomas: 4%
9. Sarcomas, linfomas, y tumores
inclasificados: 5%
10. Otros: pinealomas, cordomas,
etc. 4%
|
III. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO.
El diagnóstico es relativamente fácil, mediante la TAC o
en algunos casos con la Resonancia Magnética (RM) (Figuras 8.1 y 8.2).
Estas técnicas permiten ver casi el 100% de los tumores intracraneales.
A pesar de la mejoría en el diagnóstico que suponen estas técnicas,
sigue siendo difícil determinar los limites entre tejido tumoral y sano
y entre aquel y el edema (hinchazón) peritumoral. La arteriografia puede
ser muy útil en tumores vasculares y para preparar la estrategia quirúrgica.
El tratamiento ideal debe conseguir la desaparición completa
del tumor respetando el tejido sano. Esto se intenta básicamente mediante
cirugía y radioterapia que se deben indicar de forma individualizada
a cada caso pues los márgenes entre beneficios y riesgos son estrechos.
Los resultados varían ostensiblemente según el tipo de tumor, localización,
situación en el momento del diagnóstico etc. La quimioterapia está indicada
en algunos enfermos con gliomas, y en recidivas de meduloblastomas.
Actualmente se ensayan tratamientos por vía vascular utilizando quimioterápicos
intraarteriales o materiales que infartan el tejido neoplásico.
La derivación de LCR desde ventrículo lateral puede solucionar
una hidrocefalia obstructiva que compromete la vida del paciente. También
es muy útil inicialmente el tratamiento del edema peritumoral con corticoides
o infusión de soluciones hiperosmolares como el manitol.
En general el pronóstico del tumor maligno cerebral cambia
poco con el tratamiento quirúrgico, la radioterapia y la quimioterapia.
De todas formas ello permite confirmar el tipo de tumor y prolonga la
vida con cierta mejoría en la calidad de vida. La decisión debe hacerse
en cada caso, sopesando varios factores, entre los que está la edad,
la localización del tumor, el tamaño, etc.
Para conocer el tipo histológico de tumor y hasta cierto
punto la malignidad, puede llevarse a cabo un tipo de cirugía poco agresiva,
realizando un pequeño orificio en el cráneo y con aguja. Es la llamada
biopsia mediante cirugía esterotáxica.
Los estudios sobre el tratamiento de tumores cerebrales
malignos son de distinto tipo. Por un lado se están investigando nuevas
técnicas de radioterapia o de quimioterapia. Un campo prometedor de
investigación es el de la terapia génica. En gliomas de ratas se han
infiltrado virus que son sensibles a un antivirásico en el interior
del tumor. El tratamiento posterior con este antivirásico provoca la
muerte de las células tumorales infiltrados por el virus.
2. SEUDOTUMOR CEREBRAL
El seudotumor o síndrome de hipertensión endocraneal benigna
es un síndrome debido a varias causas que provocan aumento de presión
dentro del cráneo sin que exista un tumor, una meningitis, una hidrocefalia
u otro proceso expansivo conocido intracerebral.
Ello significa que debe tener papiledema (nervio óptico
hinchado en el fondo de ojo), y generalmente, pero no de forma obligada
cefalea. La TC y la RNM craneales son normales. El LCR tiene la presión
aumentada pero su composición es normal.
Los enfermos pueden tener la hipertensión endocraneal debido
a una de las causas que se mencionan en la Tabla 8-2. Pero en la mayoría
de los pacientes no se conoce la causa; entonces es posible clasificarlos
en uno de los siguientes cuatro grupos:
1. Niños de ambos sexos. Es poco frecuente.
2. Niñas alrededor de la menarquia (primera
menstruación), con pronóstico bueno.
3. Mujeres obesas entre 20 y 40 años. El
pronóstico de la agudeza visual está en función del control de la obesidad.
4. Hombres y mujeres mayores de 40 años,
a veces hipertensos. Su pronóstico es el peor. Con cierta frecuencia
quedan con agudeza visual muy alterada.
TABLA
8-2 CAUSAS
DE SEUDOTUMOR CEREBRAL |
1. Presión venosa
aumentada
Obstrucción senos venosos
Malformaciones arteriovenosas
2. Endocrinas
Embarazo, menarquia, contraceptivos
Obesidad
Insuficiencia suprarrenal
Hipoparatiroidismo
3. Tóxicas
Hipo e hipervitaminosis A
Relacionado con fármacos
4. Anemia
5. Idiopática
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2. COMPLICACIONES NEUROLOGICAS DEL
CÁNCER
Un cáncer en cualquier parte del cuerpo puede provocar complicaciones
neurológicas. Estas son importantes porque:
1. Son frecuentes; aproximadamente
ocurren en el 20 al 25% de los pacientes con cáncer.
2. Aumentan progresivamente, de forma
que cada vez son más frecuentes; probablemente ello es debido a que
sobreviven más tiempo y los quimioterápicos no alcanzan el cerebro.
3. Son graves y alteran la calidad
de vida, en un enfermo que con frecuencia tiene un mal pronóstico.
4. El diagnóstico es a menudo difícil
5. El tratamiento puede ser útil
Supongo que habrá oído hablar de metástasis en muchas ocasiones.
Ello significa que el tumor se extiende a otras partes diferentes de
donde ha nacido. Generalmente la extensión se hace por sangre y pueden
crecer nuevos tumores en zonas alejadas de su procedencia. Los tumores
siguen ciertas reglas de los territorios donde metastatizan. Así los
de estómago generalmente lo hacen en hígado, mientras que los del pulmón
lo hacen en el cerebro o los de próstata en los huesos de la cadera
y columna vertebral.
Ya se acordará que los primitivos del sistema nervioso (cerebro
y médula) no metastatizan fuera del mismo.
Otro punto que le quiero recordar es que algunos tumores
dan complicaciones más frecuentes que otros. Los del pulmón, mama, los
de piel (melanomas), los linfomas son tumores que con mucha frecuencia
provocan síntomas de afectación directa o indirecta del sistema nervioso.
TABLA
8-3
CLASIFICACIÓN
DE LA COMPLICACIONES NEUROLOGICAS DEL CÁNCER SISTEMICO |
1. METASTASICAS
1. Cráneo-encefálicas
a. Craneales
b. En duramadre
c. Intracerebrales
2. Espinales
3. Leptomeníngeas
4. En nervios, plexos y raíces
2. NO METASTASICAS
1. Encefalopatías metabólicas
a.Producción ectópica de hormonas
b. Fallos de órganos vitales
c. Alteraciones electrolíticas
d. Alteraciones de sustratos
y vitaminas
2. Infecciones del S.N
3. Accidentes vasculares cerebrales
4. Efectos secundarios del tratamiento
antineoplásico
5. Síndromes paraneoplásicos
|
En la Tabla 8-3 se muestra la clasificación de este conjunto
de complicaciones. Esta clasificación es útil puesto que permite conocer
las complicaciones que son subsidiarias de un tratamiento antineoplásico
(las metastásicas) y cuales no (las no metastásicas).
I. COMPLICACIONES MESTASTASICAS
A. METÁSTASIS CRANEOENCEFALICAS
Son las más importantes por su frecuencia. En el cráneo
son generalmente asintomáticas.
Cuando metastatizan a duramadre suelen dar síntomas de vecindad.
Son frecuentes los síntomas de afectación de los nervios craneales en
la base del cráneo.
Tumor primitivo: Las metástasis intracerebrales suelen proceder
de pulmón, mama, melanomas, y menos frecuentemente de la próstata, colon,
tiroides, riñón y vejiga. Algunos tumores como los del cuello de útero
y los del estómago excepcionalmente dan metástasis intracerebrales.
Clínica: Los síntomas son similares a los de los tumores
primitivos intracerebrales. Suelen producir cefalea, trastornos de conducta,
de la marcha o crisis epilépticas.
El diagnóstico se realiza mediante TC craneal. Algunas características
de la imagen sugieren que aquello es un tumor que procede de otra parte
y no es primitivo. En general se visualizan nódulos hipo o hiperdensos
que captan contraste, a veces en anillo, y que producen gran edema a
su alrededor. La presencia de varios nódulos es casi definitivo de que
las imágenes en cuestión son metástasis.
Tratamiento: Todos ellos pueden beneficiarse de la medicación
antiedema con dexametasona o bien tetracosáctidos (Nuvacthen). La cirugía
está indicada en las metástasis únicas cuando el primitivo está aparentemente
controlado.
Aunque todos los enfermos no tienen metástasis radiosensibles,
la radioterapia cerebral global proporciona en 2/3 de los pacientes
una mejoría notable.
B. METÁSTASIS ESPINALES
Se refiere a la metástasis que asientan en la columna vertebral
y que pueden comprimir la médula espinal.
Es una complicación importante que se hace cada vez más
frecuente desde que aumentan las expectativas de vida del paciente con
cáncer. Aparecen en el 5 % de todas las neoplasias.
Los tumores primitivos que más frecuentemente tienen esta
complicación son los de pulmón, mama, próstata, riñón, mieloma, linfoma
y melanomas.
Clínica: El primer síntoma suele ser dolor de espalda. A
veces se complica con un dolor que se corre como en cinturón. Posteriormente,
a medida que el tumor comprime la médula espinal, aparece la pérdida
de fuerza en piernas progresiva, subaguda de días o semanas, con trastornos
sensitivos en los pies y esfinterianos (orina y heces). Algunas veces
puede aparecer como una marcha inestable.
Tratamiento: La necesidad de ingreso hospitalario es urgente.
Si el enfermo tiene un cáncer conocido, se aplicará una cortisona (dexametasona)
a dosis elevadas de 100 mg/día vía endovenosa, para descender la dosis
progresivamente y simultáneamente se iniciará radioterapia sobre la
zona afectada.
La cirugía se reserva para los casos en que la causa de
la compresión es desconocida o cuando falla la radioterapia.
C. METÁSTASIS LEPTOMENINGEAS
Algunos tumores pueden extenderse a las meninges, es decir
a las envolturas del sistema nervioso. Es un cuadro relativamente frecuente
en algunos tumores como los de células pequeñas de pulmón, mama, linfomas
y en el cáncer de estómago. Generalmente es de difícil diagnóstico y
de muy mal pronóstico.
D. METÁSTASIS EN NERVIOS
El tronco nervioso o nervio puede verse comprimido por una
metástasis. Los nervios más afectados son la rama mentoniana del trigémino
(en la cara), y los plexos braquial (en la región sobre la clavícula)
y lumbosacro (en el interior de la cavidad abdominal).
Neuropatía mentoniana: Produce hormigueo en una mitad del
mentón por infiltración de la rama mentoniana del trigémino, generalmente
por metástasis de un cáncer en esta región. El valor del diagnóstico
correcto es útil para indicarnos la diseminación del cáncer. Sobre todo
ocurre en los de mama, próstata y en otros que tienden a invadir huesos.
Compresión del plexo braquial: Es frecuente en el tumor
de Pancoast (vértice del pulmón) y en el de mama. Suele debutar con
dolor de hombro intenso, constante y rebelde, sin déficit neurológico.
Posteriormente aparece la debilidad de mano con hormigueo en los dedos
4º y 5º.
Compresión del plexo lumbosacro: Generalmente por tumores
pélvicos tales como cuerpo de útero y de colon. También provocan dolor
de muslo durante mucho tiempo sin déficit neurológico.
II. COMPLICACIONES NO METASTASICAS
A. ENCEFALOPATIAS METABÓLICAS.
El cerebro requiere el aporte de determinadas sustancias
para su funcionamiento correcto. La energía la obtiene de la glucosa,
de ahí la necesidad de que en sangre haya siempre un nivel de glucosa
adecuado. Requiere también que la sangre tenga suficiente oxígeno, iones
como cloro, sodio, potasio, calcio y otros elementos.
El cáncer puede provocar una alteración de algunos de ellos
y el cerebro sufre una serie de síntomas que denominamos encefalopatía
metabólica.
Las encefalopatías metabólicas más frecuentes son las debidas
a alteraciones en los iones sanguíneos: la hiponatremia( disminución
del ion sodio en sangre) que puede ocurrir en el cáncer de pulmón o
por modificación de una hormona antidiurética en alteraciones cerebrales
(secreción inadecuada de ADH); la hipercalcemia en pacientes con cáncer
de mama y próstata con metástasis óseas. Siempre que una enferma con
un cáncer de mama tenga poliuria, polidipsia y esté confusa hay que
pensar en esta posibilidad.
B. INFECCIONES DEL S.N.C.
Los pacientes con linfomas y los que están bajo tratamiento
antitumorales, incluidos los corticoides, tienen un riesgo mayor de
presentar una infección meningocerebral debido a un germen oportunista.
Una buena medida diagnóstica es realizar una P.L. ante todo enfermo
confuso, cuya causa no sea conocida.
C. ACCIDENTES CEREBRO VASCULARES
La posibilidad de un ictus por arteriosclerosis o secundario
a hipertensión arterial es la misma que en las personas de la misma
edad. Sin embargo hay dos causas de ictus que se deben tener presente
en el enfermo que tiene un cáncer y presenta un ictus. La embolia cerebral
debido a un tipo especial de infección en el corazón (endocarditis marasmática),
y las hemorragias secundarias a los trastornos de coagulación inducidos
por los fármacos antineoplásicos. También debe considerarse la posibilidad
de una trombosis venosa que en algunos pacientes con cáncer es más elevada.
D. SÍNDROMES PARANEOPLÁSICOS
Son los efectos remotos del cáncer, es decir, ocurren a
distancia sin ser debidos a una infiltración tumoral. Aunque las posibilidades
son numerosas, sólo deben diagnosticarse por exclusión de otras causas.
Algunas veces pueden preceder al diagnóstico del cáncer, como en ciertas
neuropatías, pero más frecuentemente ocurren como una complicación tardía.
Existen encefalopatías con demencia, alteraciones cerebelosas, alteraciones
medulares, distintos tipos de neuropatía, el síndrome miasteniforme
de Lambert- Eaton y las miositis. A veces mejoran con el tratamiento
del tumor y algunos tienen tratamientos específicos, como la corticoterapia
en las miositis y en los síndrome miasteniformes.
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