
Capítulo
9
ENFERMEDADES NEUROLOGICAS HEREDITARIAS
EN RESUMEN:
Hay un gran número de enfermedades que afectan al sistema
nervioso o muscular que son hereditarias de forma que se transmiten
de padres a hijos. Estas enfermedades se pueden presentar a cualquier
edad, los síntomas pueden ser muy diferentes y el pronóstico también.
Las enfermedades que afectan a un solo gen (monogénicas)
se heredan principalmente de tres formas diferentes: autosómicas dominantes,
autosómicas recesivas y recesivas ligadas al sexo.
Las autosómicas dominantes se transmiten de padres a hijos
de tal forma que el hijo de un padre con esta enfermedad tiene una probabilidad
del 50% de estar afectado.
Los padres de un enfermo con una enfermedad que se hereda
de forma autosómica recesiva son sanos, y los hijos del enfermo serán
probablemente sanos también.
Los matrimonios entre familiares (consanguíneos) tienen
mayor riesgo de transmitir una enfermedad autosómica recesiva.
Las enfermedades recesivas ligadas al sexo (cromosoma X)
las transmiten las madres y las padecen los hijos varones.
Otras enfermedades frecuentes y de causa no conocida como
la arteriosclerosis o los tumores se consideran poligénicas; ello significa
que varios genes controlan su posible aparición.
Los caracteres genéticos se transmiten a través de una sustancia
contenida en el núcleo de todas las células (DNA nuclear) y en las mitocondrias
(DNA mitocondrial).
El estudio de este DNA se hace a través de la biología molecular.
Esta ciencia han permitido los avances médicos más importantes que han
ocurrido en los últimos 5 años. Ello permite abrigar esperanzas fundadas
en el tratamiento de muchas enfermedades.
INTRODUCCIÓN
Probablemente alguna vez habrá reflexionado sobre la gran
cantidad de caracteres que se transmiten de padres a hijos: el color
del pelo, de la piel, de los ojos, la talla, la configuración, la voz,
e incluso determinadas habilidades. También las enfermedades pueden
transmitirse.
Las enfermedades hereditarias del sistema nervioso central,
periférico y del músculo son numerosas. Además existen determinadas
conductas que pueden estar predispuestas genéticamente.
Estos caracteres se transmiten a través de la síntesis de
proteínas. Esta síntesis viene codificado por el ADN (en inglés DNA)
o Ácido Desoxirribonucleico. El ADN se localiza en el núcleo de todas
las células del organismo y en las mitocondrias (esto son partículas
en el citoplasma de la célula). Esta sustancia contiene la clave de
qué proteínas y cómo estas proteínas deben sintetizarse en el cuerpo.
En el interior del núcleo de todas las células hay una agrupación
de DNA que denominamos cromosomas. El número de cromosomas es constante
para cada especie. El hombre tiene 23 pares de cromosomas. Cada cromosoma
tiene la mitad del material
que procede del padre y la otra mitad de la madre. Están
numerados de forma que se habla del cromosoma 1,2, etc, hasta el 22.
Estos 22 pares de cromosomas son los autosomas. Existe además un par
de cromosomas que son diferentes en el hombre y la mujer: son los gonosomas.
El hombre tiene un cromosoma X y otro Y, mientras que las mujeres tienen
los dos X. Nuestro sexo depende pues de estos gonosomas.
Los cromosomas pueden ser vistos y estudiados mediante una
prueba denominada cariotipo. Ello permite hacer un recuento del número
y ver su tamaño. Esta es la prueba para el diagnóstico del síndrome
de Down o para conocer el sexo del individuo en cuestión.
El gran avance de los últimos años en este campo se ha experimentado
por el estudio a nivel molecular del DNA.
LA GENÉTICA: SU APORTACIÓN A LA MEDICINA
Aunque el descubrimiento de los cromosomas y su papel en
la transmisión de los caracteres hereditarios se conocía desde finales
del siglo XIX, la estructura química de los genes tardó en conocerse
otros 40 años hasta los trabajos de Watson, Crick, y Ochoa.
La complejidad estructural y el volumen de información almacenada
en los genes es de tal calibre, que las posibilidades de ahondar en
su conocimiento o de someterlos a modificación han sido puras especulaciones
hasta nuestros días. Lo mismo podría decirse de las implicaciones de
los genes en manifestaciones más elaboradas de la conducta humana.
La situación comienza a modificarse profundamente hace una
veintena de años, con una serie de descubrimientos tecnológicos de la
ingeniería genética que se pueden resumir en tres fundamentales:
1. La aparición de los enzimas de restricción que permiten
cortar los ácidos nucleicos en puntos determinados por la propia secuencia
de bases
2. La técnica de Southern que ha permitido separar, visualizar
y comparar en combinación con la anterior fragmentos de ADN.
3. La técnica de la reacción en cadena de la polimerasa
(PCR) que ha posibilitado acelerar y abaratar los procesos de análisis
genético.
ESTRUCTURA DEL DNA
El ADN o ácido desoxirribonucleico es el que contiene la
clave de la información genética. Está situada generalmente en el interior
del núcleo celular que procede la mitad del padre y la otra mitad de
la madre, pero hay una parte en las mitocondrias que procede de la madre.
Aunque puede resultarle complejo, el DNA son cadenas de
nucleótidos. Cada nucleótido contiene una base nitrogenada, una pentosa,
un azúcar que es la 2- desoxirribosa y un grupo fosfato. Las bases son:
la adenina, timina, guanina y citosina.
El ARN o ácido ribonucleico tiene como misión la síntesis
proteica, a través de la información que procede del ADN. La composición
del ARN es similar a la del ADN. En vez de desoxirribosa utiliza de
azúcar la ribosa, y las bases son las mismas con la excepción de que
en vez de timina utiliza uracilo.
EL GEN Y SUS PATOLOGIAS POSIBLES
Denominamos gen a un fragmento de DNA que codifica un carácter.
Lo hace dirigiendo la síntesis de una cadena de polipétidos, es decir
varios aminoácidos juntos que forman parte de una proteína. Existen
genes de diferente tamaño. Los genes se pueden alterar de las siguientes
formas:
Deleciones: Pérdida de una secuencia de DNA o de una parte
de un cromosoma
Duplicaciones: Duplicación de una parte de DNA en un cromosoma
Mutaciones puntuales: Cambio de material genético en un
solo gen.
Expansiones: Aumentos patológicos de determinadas secuencias
normales en un gen.
La biología molecular permite:
1. Localizar el gen. Ello nos permite conocer
en que cromosoma y en que región del cromosoma se encuentra el gen.
Si queremos conocer cual es la probabilidad de que un individuo
esté afectado por una enfermedad que solo sabemos la localización del
gen, pero el gen no está identificado, estudiando solo la sangre del
individuo no se puede alcanzar ninguna conclusión. Se requiere la sangre
de los dos padres o de familiares afectos y sanos, y de esta forma se
puede dar un diagnóstico de probabilidad.
2. Identificar el gen.
Algunas enfermedades con el gen identificado, como la expansión
de la distrofia miotónica, solo con la sangre del individuo en cuestión
podemos conocer si es sano o enfermo o incluso el grado de gravedad.
Ello puede hacerse incluso en el embrión.
Sin embargo hay enfermedades como la distrofia muscular
de Duchenne, que si bien un número de enfermos lo son por una delección
del gen que es relativamente fácil de detectar, en otras ocasiones lo
son por una mutación puntual, y ello es prácticamente imposible de encontrarlo.
Es decir, no todas las enfermedades con genes identificados, el estudio
de la sangre del individuo permite el diagnóstico en un 100%.
3. Encontrar el producto del gen.
No conocemos la causa ni el mecanismo por el que ocurren
muchas enfermedades hereditarias. Si se conoce el gen que está alterado,
ello permite buscar la proteína que sintetiza este gen y así de que
forma se produce la enfermedad.
Un ejemplo muy claro de lo que acabo de mencionar es los
descubrimientos que se han hecho de la distrofia de Duchenne y Becker.
Ambas ocurren por afectación de un gen que dirige la síntesis de una
proteína de gran tamaño denominada distrofina. Esta proteína tiene una
gran importancia en el mantenimiento de la armazón del músculo. También
otras células del cuerpo, como en el sistema nervioso hay distrofina,
pero en mucho menor cantidad. La distrofina está prácticamente ausente
en el niño con Duchenne, una enfermedad grave que provoca la muerte
del niño antes de los 20 años. La distrofina se encuentra en cantidades
inferiores a lo normal, pero está presente en el Becker, una enfermedad
más benigna que el Duchenne. Con el conocimiento del producto del gen
se han podido explicar muchas cosas previamente desconocidas.
PATOLOGÍA MOLECULAR DE LAS ENFERMEDADES UNIFACTORIALES
Un trastorno unifactorial es una condición heredada debido
a un solo defecto genético. También se llaman enfermedades monogénicas.
Existen al menos una 4000 enfermedades de este tipo. El trastorno bioquímico
básico se conoce en unas 300 enfermedades en los que se ha identificado
el defecto enzimático. En general son enfermedades graves, con pocas
posibilidades terapéuticas.
Las enfermedades unifactoriales determinadas por un gen
en un autosoma se dice son heredadas con carácter autosómico, que puede
ser dominante o recesivo. Las que van ligadas a un gen localizado en
el cromosoma X se heredan generalmente con carácter recesivo. De cada
1000 nacimientos alrededor de 7 tienen enfermedades autosómicas dominantes,
2,5 autosómicas recesivas y 0,5 recesivas ligadas al X.
Autosómicas dominantes. Una enfermedad que se hereda de
esta forma es transmitida por una padre afecto y hay una probabilidad
de que la enfermedad la sufran el 50% de los hijos, independientemente
del sexo. A su vez los hijos enfermos la transmitirán al 50% de los
hijos. Los hijos sanos no la transmiten.
El número de enfermedades neurológicas que se conocen son
autosómicas dominantes es elevado. En la Tabla 9-1 se exponen algunas
más frecuentes.
Autosómicas recesivas: Estas enfermedades se transmiten
por dos padres sanos portadores del mismo gen anómalo. Por ello ocurre
más frecuentemente en individuos consanguíneos. Todos poseemos genes
anormales de enfermedades recesivas, pero si no coinciden con el del
cónyuge, no se transmite ninguna enfermedad. El riesgo de transmitir
la enfermedad es de un 25%, es decir 1 de cada 4 hijos.
Los hijos de un enfermo con una enfermedad de este tipo
no suelen transmitirla a sus hijos, salvo que su cónyuge sea portadora
del mismo gen anormal.
Existen varias enfermedades neurológicas que se heredan
con carácter autosómico recesivo, parte de las cuales se exponen en
la tabla 9-2.
Recesivas ligadas al X. Este grupo de enfermedades se transmiten
por madres y la heredan los hijos varones. Las mujeres transmisoras
en ocasiones tienen síntomas leves de la enfermedad.
Es complicado conocer el mecanismo por el que una mujer
con uno de los dos cromosomas afectos y el otro sano no sufre la enfermedad.
La hipótesis aceptada es que uno de los dos cromosomas X se expresa
en cada una de las células, mientras que el otro está inactivado. El
que muchas células tengan el cromosoma X enfermo inactivado es suficiente
para que la enfermedad no ocurra.
El padre afecto transmite su cromosoma X a las hijas, por
tanto estas serán portadoras y transmisoras de la enfermedad.
En la tabla 9-3 se listan algunas enfermedades gonosómicas
recesivas y la zona del cromosoma X donde se localiza el gen anómalo.
Enfermedades con herencia mitocondrial. En los últimos años
se ha descubierto un nuevo mecanismo de transmisión de enfermedad que
no sigue las leyes clásicas de Mendel, válidas para la transmisión de
las enfermedades con genes localizados en el cromosoma nuclear. Ello
es debido a que estas enfermedades se deben a alteraciones del DNA mitocondrial.
Este DNA procede solo de la madre. Por tanto son enfermedades con transmisión
únicamente materna. Pueden estar afectos tanto los niños como las niñas,
pero solo es de transmisión materna. Los niños varones no lo transmiten.
La neuropatía óptica de Leber, y enfermedades poco frecuentes
como el MELAS O MERRF o enfermedades musculares que afectan a los ojos
pueden ser de este tipo.
ENFERMEDADES MULTIFACTORIALES
Enfermedades frecuentes como la diabetes, el cáncer, determinadas
enfermedades psiquiátricas, la hipertensión arterial y la arteriosclerosis,
son enfermedades en las que existe una predisposición genética y que
se contraen por la exposición a determinados factores ambientales. Cada
individuo tiene un grado de susceptibilidad diferente a contraer estas
enfermedades que denominamos multifactoriales.
En el futuro, puede ocurrir que algunos modos de vida considerados
actualmente peligrosos para la salud no lo sean tanto y que la cause
de las enfermedades se vincule a un estado latente de pre-enfermedad
inscrito en los genes. De manera trivial, las conocidas advertencias
médicas alertando sobre los peligros del tabaco o del alcohol, podrían
perder su valor en determinados individuos o acrecentarlo en otros,
debiendo dichas advertencias ser individualizadas.
PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES GENÉTICAS
La prevención puede considerarse a tres niveles:
1. La prevención primaria es la que
trata de reducir la aparición de mutaciones en los cromosomas.
2. Por prevención secundaria entendemos
el evitar factores etiológicos ambientales en las enfermedades que
consideramos multifactoriales.
3. Prevención terciaria es la prevención
de que un individuo que sufre o sea portador de una enfermedad genética
la transmita a sus descendientes. Esto se consigue con el consejo
genético y el diagnóstico prenatal.
El consejo genético es esencialmente un proceso de comunicación
de información. La información que hay que ofrecer es respecto a la
enfermedad: sus síntomas, gravedad, forma de transmitir, etc. Además
hay que informar sobre las posibilidades que tienen de evitar la transmisión
mediante métodos contraceptivos, la adopción, etc. Conviene insistir
que es la pareja, quien tiene que tomar las decisiones. No deben olvidarse
los factores psicológicos en esta comunicación de información.
El diagnóstico prenatal se basa en la posibilidad de determinar
si el embrión o el feto, en las primeras semanas del embarazo está afectado
o libre de la enfermedad genética. Hay en la actualidad 4 técnicas útiles
para este diagnóstico: ultrasonografía, fetoscopia, amniocentesis y
la biopsia coriónica. El estudio del DNA en la biopsia coriónica en
la sangre del feto o en la amniocentesis es una de las técnicas más
útiles para los trastornos unifactoriales con trastorno genético localizado.
TERAPIA GENÉTICA
Un nuevo campo de investigación con un futuro esperanzador
en el tratamiento de enfermedades monofactoriales es la terapia génica.
El objetivo es reemplazar la proteína que el gen defectuoso sintetiza
mal.
Básicamente existen dos posibilidades:
1. Se extraen previamente células defectuosas
del enfermo, se introduce el gen normal (fuera del cuerpo en el interior
de las células extraídas) y luego se reintroducen, bien en el mismo
sitio o incluso en otra parte del cuerpo.
2. Se introduce directamente el material
genético extraño defectuoso a través de un virus.
La mayoría de virus DNA y RNA no son útiles para la terapéutica
genética, debido a que el RNA no puede ser integrado en el DNA de las
células humanas ya que se degrada rápidamente. Los retrovirus son una
excepción. Ellos convierten el RNA en DNA dentro de las células infectadas.
El nuevo DNA se integra en los cromosomas, y de esta forma dirige la
síntesis de las nuevas proteínas virales. Tampoco todos los tipos de
células son válidas para la terapéutica genética; deben ser suficientemente
fuertes como para ser manipuladas, extraídas, inoculadas de nuevo y
sobrevivir durante meses o años. Las células del hígado, médula ósea
y piel cumplen estos criterios.
Hace dos años, un equipo de investigación del Instituto
Nacional de la Salud en los Estados Unidos de Norteamérica, fue becado
para tratar a un enfermo con células genéticamente tratadas. Un gen
funcional para el enzima adenosina deaminasa (ADA) se insertó en los
leucocitos extraídos de una niña cuyo cuerpo tenía una inmunodeficiencia
congénita por no producir correctamente dicho enzima. Una vez reintroducido
en el cuerpo de la niña, la producción del enzima debía corregir el
déficit. El experimento tuvo éxito. En la actualidad existen investigaciones
en marcha o a punto de iniciarse para la hipercolesterolemia familiar,
la fibrosis quística, el melanoma, los gliomas, el cáncer de mama y
ovario, el SIDA y la enfermedad de Duchenne.
Recientemente se ha publicado el éxito obtenido al tratar
gliomas en ratas después de haber inyectado a los tumores de estas ratas
genes que producían timidin quinasa, un enzima producido por el virus
del herpes simple. Una vez en el tumor, estas ratas son tratadas con
ganciclovir, el fármaco antiherpético. Los gliomas desaparecieron. A
pesar de la preocupación respecto a la morbilidad y riesgos de este
tipo de tratamiento, en un futuro reciente se tratarán mediante esta
técnica enfermos con glioblastomas multiformes
TABLA
9-1
ENFERMEDADES
NEUROLÓGICAS AUTOSÓMICAS DOMINANTES Y CROMOSOMAS EN DONDE SE LOCALIZA
EL GEN |
Enfermedad Cromosoma
E. Huntington 4
Distrofia facio-escapulo- humeral 4
Atrofia Olivo- ponto- cerebelosa (AOPC) 6
Epilepsia mioclónica juvenil 6 AD
Esclerosis tuberosa
Familias A 9 AD
Familias B 11 AD
Porfiria aguda intermitente 11 AD
Charcot Marie Tooth
1. HMSN 1a 17 AD
2. HMSN 1b 1 AD
Neurofibromatosis
1. Periférica 17
2. Central 22
Parálisis periódica hiperkaliémica 17
Neuropatía amiloidea familiar 18
Distrofia miotónica 19
Convulsiones neonatales benignas 20
Demencias familiares por priones 20
Enfermedad de Alzheimer familiar
1. Precoz 21
2. Tardía 19
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TABLA
9-2
ENFERMEDADES
AUTOSOMICAS RECESIVAS Y LOCALIZACIÓN DE GEN ANORMAL |
Enfermedad Cromosoma
Hurler/Scheie MPS 1 4
Atrofia muscular espinal 5
Ataxia de Friedreich 9
E. de Mac Ardle 11
E. de Wilson 13
E. de Tay- Sachs (GM2) 15
Lipofuscinosis juvenil 16
Leucodistrofia metacromática 22 |
TABLA
9-3
ENFERMEDADES
NEUROLOGICAS LIGADAS AL CROMOSOMA X |
Retraso mental inespecífico (I)
Xp22
E. Duchenne Xp21.2
E. Becker Xp21.2
Def. Ornitin-transcarbamilasa Xp21.1
E. Menkes Xp11-q11
Neuropatia SMH ligada al X Xq13-q21
Ataxia con anemia sideroblástica Xq13
Retraso mental inespecífico (II) Xq11-q12
Atrofia muscular bulbo-espinal Xq21.3-q12
Paraplejia espástica ligada al X Xq13-22
E de Fabry Xq22
Pelizaeus- Merzbacher Xq22
E. Lesch Nyhan Xq26
X-frágil Xq27.3
Adrenoleucodistrofia Xq28
Paraplejia espástica ligada al X (II) Xq28
D.M Emery- Dreifuss Xq28
M. miotubular Xq28
E. maníaco depresiva ligado al X Xq28
Hidroecefalia ligada al X Xq28
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TABLA
9-4
DESCUBRIMIENTOS
CLAVES EN EL ESTUDIO GENETICO |
1944 Información genética almacenada
en el DNA y no en proteinas
1953 Estructura de doble hélice del DNA
1961 Primer intento de romper el código genético
1966 Se establece el código genético completo
1970 Se sintetiza un gen "in vitro".
Descubrimiento de la primera secuencia específica
de endonucleasa de restricción y del enzima transcriptasa inversa.
1972 Primeras moléculas de DNA generadas
1973 Utilización de vectores plásmidos
1975 Técnica de Southern Blot
1977 Métodos de secuenciación rápida de DNA
1978 Construcción de biblioteca genómica humana
1979 Síntesis de insulina por tecnología recombinante
DNA
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